lunes, julio 16, 2007

indispensable

Nadie me dijo que ella podía existir en los ruidos de una calle, en las sombras alargadas de los postes telefónicos, o extenderse en los presentimientos de la noche cuando los ilumina los faros de mi coche.
Jamás noté que el camino que elegí para encontrarla fuese un círculo, ni me extrañó no estar cansando cuando el corazón me preguntaba cuando llegaríamos, y yo le hacía un guiño y le decía que en cualquier momento el mundo iba a reventar y estallar de margaritas
Nadie me dijo que los sentimientos cuando no se dan por vencidos se convierten en necesidad. Ni entendí que mi vida era demasiado suya para pertenecerme, y aunque nunca vayamos a encontrarnos agradezco que siga poblando el horizonte, halago su presencia en mis camisas colgadas del armario, elogio su aparición en los sótanos de las camas mas tristes de la tierra. Porque sigue habitando en los murmullos de los silencios cuando viajan al recuerdo de un recuerdo que insiste en ser presente
Y es verdad que los años cubren de tiempo el sentido de las cosas , pero es julio y hace amor, y yo estoy acostumbrado a intimar con sus ausencias y a creerme los secretos que me cuentan los gatos sucios que se alojan en los tejados
Quizás sean los años, una edad, otra forma distinta de quererla, mas mía, mas ajena a todo lo contable, o tal vez sea solo vocación a la dulce sonrisa que convoca
Y para corregir esas distancias no se me ocurre otra cosa que regarle los geranios y sentarme al borde de la cama donde acaba de acostarse, para no despertarla , para no herirle las pestañas, para que comprenda mis silencios y mis abrazos
Y sigo buscando setas en el bosque para escribirle palabras. Y sé que casi todas le pertenecen ya a este amor, como las verdades que firmó de puño y letra en mis cartílagos, como este deseo de olvidarla que se desmiente solo
Tan real como mi hija llamándome ahora al teléfono, como mi direccion: Puerto Real, como la sombra de mis uno setenta y cuatro en la pared de este cuarto de hotel en las afueras de Madrid
De qué manera decirle que puedo morirme de repente dentro de su blusa, que tengo aparcado el mar dentro de mis ojos desde que no me acompaña por las esquinas del frío
Por lo demás existen otros cuerpos, como barcos sin destino, pero todos acaban dándole la razón a su nombre
Compréndeme, hay mucho amor en esa forma suya de serle imprescindible a quien le escribe canciones a la niña que lleva escondida en el alma

* - escuchando " amor se llama el juego" (-Sabina-)

6 comentarios:

Jarim dijo...

Es julio y hace amor. Y tú regando las flores de su ventana, o sentado en el borde de su cama para no despertarla.
Es julio y hace calor. Y yo necesitaba la frescura del viento soplando en esta dirección.
Es julio y el aire trae aroma de palabras, alivia el calor con besos en diminutivo y me abraza.
Un besazo, Miguel, encantada como siempre.

-Pato- dijo...

Indispensable ha sido leerte hoy Miguel.

Este momento ha sido asi: tu texto, mis ojos ahogados y un telefono indiscreto llamando.

(tan real como el llamado de tu hija y tu nombre)

Lo he leido unas tres veces, porque me era indispensable (je) leerlo de principio a fin sin que nadie mas me interrumpa y ha sido el placer del dia de hoy.

Miguel, llevaba mucho tiempo sin leerte, he viajado otra vez en tu mirada hecha de letras, esta vez iba directo al corazon.

Besos

LA CAÑA DE ESPAÑA dijo...

A mí también me vuelve loco el olor de ella en mis camisas... sin ganas de lavarlas.
Estuve medio enamorado de una compañera de universidad que usaba un perfume muy peculiar... desde entonces se me revuelve el corazón cuando me cruzo con una chica que lo use.
Es increible lo que nos traicionan los sentidos.

Un saludo.

Aye dijo...

pienso en ese amor tejido de ilusiones, impalpable pero necesario, irreal pero delante de los ojos, y real como cualquier sonido que nos aleja del mismo amor.

me disculpo por mi larga ausencia, vengo y quedo feliz de encontrarte con palabras tan florecidas y hermosas, tan reales e irreales, tan de amor y Julio (no puedo evitar, al leer esas dos palabras juntas recordar el capítulo de Rayuela de Cortázar que empieza con "y el amor, esa palabra..."), palabras tan tuyas, tan de tu poesía en prosa.

Miguel, qué hermoso escribes...

te dejo un beso grande y espero que siga adornando este candor tus mañanas =)

Waiting for Godot dijo...

Me muero, me muero. Es hermoso, muy hermoso, tanto amor,tanto, me haces sentir tan grande y a la vez tan insignificante al leerte. Besos. Gracias.

Miguel dijo...

Edurne, Pato , Aye, La caña,Waiting.. Gracias por vuestros comentarios.
Solamente es una necesidad de desahogo expresar lo que me pasa.