viernes, septiembre 21, 2007

para no olvidar

Mi rostro crea un gesto diferente cuando ella pasa cerca , es posible verla andar por las aceras pisando la incipiente luz del día con demasiadas cosas escritas en la piel.
Su deber diario es un cierto paseo hasta un ambulatorio : es el precio de la vida y sus excesos.
Yo conozco sus labios manchados de tabaco, su ropa cansada de equipajes, su piel gastada y el tono bajo de su voz. A veces hace un esfuerzo me sonríe y me habla.
Me cuenta que aún no está curada del todo, que no hay puentes que la lleve a ser la que era, que el presente le ocupa mucho espacio porque en sus venas se multiplican los inviernos del precipicio donde vive.
Y va reptando por la vida con las lagunas que desbordan sus defectos , con ese misterioso olor a supervivencia que tienen los derrotados.
Y me hace confesiones de triste atrevimiento, al oírla no me queda mas remedio que entender la dignidad del que da un paso adelante enfrente del abismo , la arrogante insolencia que tiene el infinito de caber en una aguja hipodérmica.
Hace ya tiempo que las calles le dieron por desaparecida , porque hay una sentencia escrita en las paredes que dice ; que las miradas no son miradas si no tienen retorno. Y se le ve apenada como una carta del pasado. Y pienso que fui yo quien la esperó en un parque una tarde lluviosa cuando era burbuja de jabón y yo creía ser soplo de aire. Cuando la brisa de los ochenta nos unía en una pandilla y descubríamos que los corazones se expresaban en nuestro idioma, que en los cines de verano siempre era primavera, y que las olas de las playas hablaban con celo de todos nosotros.
Eran noches de estrellas, de prisas, de sobredosis de futuro, de muchachas alegres que tejían alas para un sueño, apostando siempre a echarnos el mundo a las espaldas. Y ahora su justicia es la ley de las bombillas apagadas, de los buitres que vuelan acechándola.
Me confiesa con la mano en mi hombro que tiene miedo, que tiene ya 44 y que tiene miedo. Que no vive en paz, que está sometida a las órdenes de las derrotas, que se viste de vulgaridad para reducirse al polvo que pisamos. Le digo que a pesar de todo seguimos vivos, y poco a poco mi apoyo se va quedando sin mentiras: no hay llaves para una puerta que no existe.
Y trago saliva para abortar mis opiniones antes de que salgan de mi boca.
Un beso , nos vemos, ojalá cambie tu suerte.-
Acelera el paso solitaria y se pierde como un relámpago por en medio de la calle. Y yo vuelvo a ser aquel muchacho silencioso de aquellos años, cuando ella conseguía que yo volviera la cabeza , el que en la pequeña intimidad de un coche, una tarde de invierno, con el solo ruido de la lluvia sobre el techo, una vez la besó.
A pesar de todo la mañana sobrevive gracias a ella. El sol de septiembre resbala por los toldos de las tiendas a punto de abrir, y el amanecer se sienta conmigo en un banco del puerto. Y pienso que el precio que pagamos por nuestros actos algunas veces es demasiado desproporcionado para esa sensación de exilio.
Para salir de este recuerdo comienzo a andar . Veo que cerca del embarcadero hay un jardín que ha transformado en bosque el abandono.
La distancia no es ausencia y para que no cumpla en la indiferencia su condena le voy imaginando este poema .
La inmensa tiranía de quien olvida.

7 comentarios:

Waiting for Godot dijo...

No sé como expresar lo que he sentido al leerte. Es hermoso. Tanto amor en ti, tanta sensibilidad. Recordarnos que las cosas son así, simples, y que debemos vivir. Besos y un abrazo enorme.

LA CAÑA DE ESPAÑA dijo...

A veces tenía ese temor: vivir pobre y solo en el desierto de una acera repleta de gente. Creo que el peor futuro es el que no te espera, sino que te embosca, tú no lo eliges ni lo quieres, pero eso da igual: él te asalta y te maltrata y patalea... hasta que te das por vencido y dices "vale, me rindo..."
No te voy a decir nada de ella porque sería estúpido por mi parte contarte algo de quien tú conoces y yo no... pero, creo, espero, me consolaría el alma... pensar que aquel día le devolviste un recuerdo bonito y tal vez algo del necesario orgullo para afrontar una vida...

Por cierto... precioso escrito el de hoy, ha valido la pena esperar un mes...

Edurne dijo...

Verdaderamente hay encuentros que nos enfrentan a la realidad de lo que fuimos, lo que ahora somos, y lo que algún día seremos. Que triste es la vida de la gente que ha perdido la esperanza, el futuro y la ilusión. Un texto para pensar. Para disfrutar leyendo. Para comprobar que aún queda mucha sensibilidad por compartir.
Un abrazo.

Mario de Gea dijo...

ESTUPENDO BLOG POR EL QUE DEBO DARTE MI ENHORABUENA.

Seguiré paseando por aquí...

Un saludo afectuoso

Mariel Ramírez Barrios dijo...

Me gusta cómo escribís.MUCHO.beso.

Mario de Gea dijo...

Muchas gracias por tú visita a mi blog.

He colgado un post nuevo que te invito a leer.Espero que te guste.

Un saludo afectuoso!!

claudia dijo...

es evidente que hay gente privilegiada, para quien plasmar la sensibilidad en palabras, es tan sencillo como respirar, o tenés una pluma hecha con las alas de un ángel...no se

gracias por aparecer

un beso