sábado, enero 12, 2008

a veces llegan barcos

La toalla en la piel al salir de la ducha, lo blanca que parece sin su blusa, el ritmo de su aliento en el cristal de la repisa en la que guarda sus colonias y sus cosas
Nada podrá alterar el gesto pensativo que siempre la acaricia al mirarse en el espejo donde se descubre reflejada
Y es capaz de entretenerse: en la lágrima de agua que cae de un grifo, en la gota de humedad que se desliza en el azulejo, en el regalo por los treinta años que pronto cumplirá su sobrino . Y es esa forma que tiene de mirarlo todo, proclamando con sus ojos que es frágil
Y caminando desde el baño a la habitación va dejando en sus pasos confesiones, y en el aire el aroma del perfume con olor a rosas que se ha puesto
Lo lleva todo en su cara , en su boca. Y piensa que debe acostumbrarse a envejecer, que el arte de los años es no darse nunca por vencida
Se le ve feliz paseando por la calle, y se muerde los labios cuando una amiga le pregunta algo, por ejemplo , del amor
Porque vuelve a tener los ojos brillantes, casi húmedos
Alguien ha invadido su presencia, algo le pasa dentro, algo que la ocupa sin saber por donde ha entrado.
Sus sesenta y tantos años los ha dejado en casa , los ha puesto en un jarrón, como una flor
Y cuando se encuentra con él, en la puerta oscura de un café, siente como renacen las palabras, en una conversación de confidencias
Y vuelve a mirar con ojos de muchacha la ropa fugitiva de los maniquíes de las rebajas
Se pregunta si le quedaría bien esa falda roja, o en tono de broma; cómo le sentaría el gracioso encaje de una diminuta ropa interior. Y hay una mano por encima de su hombro que le asegura que se ponga lo que se ponga siempre estará guapa.
Es necesario el secreto para saberlo todo, por eso se siguen la risa por las aceras, sienten la duda del beso en la boca, exploran el calor resistente de las brasas. Porque empiezan a comprenderse en todos sus rigores
Ella lo agarra buscando un lugar entre sus brazos, un refugio, un sitio donde protegerse
Y piensan: en sandalias en la orilla del mar, en sus ropas mezcladas en el armario, en la fragancia que habita en las palmas de sus manos, en dejar breves notas al pie de sus ventanas
Ya no conciben el riesgo del futuro , pero sí que viven el presente
No quieren trasnochar, no tienen edad para eso, pero apuran el sentido de los amaneceres paseando de la mano en una playa
Él le preguntará por el cumpleaños de su sobrino , ella le dirá, que estuvo bien
Después ella le comentará cualquier cosa: que tal el reúma, hace frío, te quiero.

4 comentarios:

LA CAÑA DE ESPAÑA dijo...

Cuando veo una película que me agrada me pregúnto: ¿Qué es lo que me ha gustado? A veces es la historia, a veces son los personajes, a veces sólo una frase, pero suele ser la estética...
Tal vez sea la estética el secreto del amor. Que lo importante no sea de que se hable, sino que se haga a la orilla del mar cogidos de la mano.
Hace muchos años vi una pareja mayor que se me antojaban unos colegiales enamorados. Él tenía que ir a mirar unas tierras por cuestiones de trabajo y ella le acompañaba. Se subieron en el coche cogidos de la mano...

Un saludo Miguel.

Edurne dijo...

Haces que el reúma sea romántico. Las historias de amor entre personas mayores son conmovedoras. Parecen chiquillos descubriendo los detalles del mundo, y la ilusión de retomar las emociones adormecidas por los años hace que sus ojos se iluminen. Me ha gustado todo.

Y hablando ahora de otra cosa ¿te acuerdas del paromités? ese lenguaje absurdo que inventé por admiración, mezcla de gallego, vasco, tildes a capricho y palabras al revés. Pues alguien, al otro lado del charco, se interesó por él, se puso en contacto conmigo a través de Internet, le traduje unos textos y los ha llevado a un corto, está en esta dirección, por si quieres verlo:

http://es.passado.com/blogEntry.aspx?entry_id=254084

Espero que te guste. Un abrazo.

Waiting for Godot dijo...

Me muero de amor, quiero amar siempre, tener ese mariposeo en el estómago siempre, es muy bello amar y eso de " que le asegura que se ponga lo que se ponga siempre estará guapa", me ha atravesado el corazón. BESOS MIGUEL!

claudia dijo...

la historia es hermosa, emotiva, tierna
pero nunca me cansaré de decirte que amo leerte, amo tu estilo, tus increíbles metáforas, tus imágenes en palabras...

... que tal el reúma, hace frío, te quiero... :)

un abrazo, fuerte
claudia