viernes, noviembre 28, 2008

costumbres

A los 40 años es posible haberlo vivido casi todo
Lo decían unas personas
que pasaban la tarde alineados en la barra de un bar
botellines de cerveza que sonaban a hueco, que sonaban a ceniza
Se quejaban del frió en las manos
del potaje de garbanzos
del 0 a 2 de último partido
Gente que han tenido casi todos los oficios
que confunden las palabras con el tono enfermo de la rutina
¿Y tu quién eres? me preguntaron con los ojos abiertos sobre mí
Soy alguien que ha salido del trabajo con el sol frío de las 6 de la tarde
Un sonámbulo entre ellos
Una huella equivocada con las muñecas abiertas de escalar por las almenas
Para trepar por el amor es necesario mucha vocación
Y no me la enseñaron los barcos que zarpaban
ni los que se quedaban agitando los pañuelos, aceptando las ausencias
ni los nocturnos portales profundos
Tal vez el peso de una hoja en mi zapato
el frío de la estación
las conversaciones con los amigos : esos que no llegan llegando sino queriendo
que no han olvidado decir ni mío ni te quiero
Me refiero a esos que surgen de repente entre los restos de escarcha
O a ella
que se me metió en el alma tan despacio
como el que me sirvieron
como la costumbre árabe de detenerlo en el vaso
y beberlo muy despacio
Quizás esa forma que tenía de decirme te quiero
y reírse a carcajadas
Para luego besarme, justo allí
donde empiezan las costumbres

4 comentarios:

LA CAÑA DE ESPAÑA dijo...

Es curioso, pero a lo largo de mis años (esos de los que se hablan con voz de rutina, je), a lo largo de ellos, decía, sólo una chica supo besarme allí donde empiezan las costumbres... y no fue mi único amor.
Tal vez por eso nunca la recuerdo con cariño, sino con desprecio... ese que se encuentra a un solo paso de la pasión.

Un abrazo... bueno, dos. Uno para usted y otro para el recuerdo de ella.

-Pato- dijo...

Muero con tus costumbres.

Así "moridita" feliz me quedo, después de leerte, por suerte en este mundo quedan tipos que miran desde ojos acostumbrados como los tuyos.

Besos.

Carmen dijo...

Como de costumbre una forma muy tuya de escribir, de implicarnos, de compatir esa parcela de belleza que tenemos alojada entre los escombros cotidanos.
Un abrazo

Waiting for Godot dijo...

Pues yo me uno a Pato, y quedo "moridita feliz" es una suerte leerte Miguel. Besos.