martes, julio 19, 2011

completamente falso

Aún tengo la certidumbre del recuerdo
de aquella lluviosa noche de invierno en la estación
Y no es cierto que ella me dijera “coge una estrella para mi”
Eso es falso, completamente falso
Como también es mentira que la Luna se desmayara
sobre los rizos de su pelo, eso fue solo un rumor, un cotilleo
Es más, el cielo al verla no puso nada de su parte
Menos cierto aún es que ella gritara mi nombre en el andén
rompiendo en mil pedazos la noche
Ni que su figura tuviese la apariencia de una tarjeta postal
esa es otra forma de no querer ver la realidad
que no nos lleva a ninguna parte
No, ella no era tan de película
ni de lejos se parecía a Greta Garbo
y ni falta que le hacía
Era frágil, tenaz, segura, casi guapa
era habitante de mis bosques encantados
Para nada olía a Chanel nº5
olía a invierno, como huelen las violetas
o los crisantemos cuando hace frío
Nadie como yo sabe exactamente como apareció aquella noche
A veces las personas son simples y sencillas:
Yo me bajé del tren y la llamaba
mas viva que nunca en mi garganta
Ella apartaba el paraguas para verme
levantaba la mirada
y se mojaba

4 comentarios:

Carmen dijo...

En esta ocasión me gusta tanto lo falso como lo verdadero. Eso de levantar la vista y mojarse el pelo con la lluvia no resta ni un ápice de romanticismo a la historia, a cualquier historia. UN BESO

LA CAÑA DE ESPAÑA dijo...

A veces los más vívidos recuerdos son los más falsos. Esto se me muestra con claridad cuando veo alguna vieja película y los diálogos por mí recordados resultan diferentes a como yo los tenía almacenados en mi memoria.
Será que a la vida a veces le falta el talento para ponerse a la altura de mis expectativas o será que los recuerdos a veces se merecen mejor envoltorio que el de la simple realidad.
Un saludo.

Pato dijo...

Uy, este poema...

se me clavó acá, en el centro, dio en el blanco, me mató.

Sos increíble cuando la melancolía te atrapa, encontrás las imágenes perfectas, tanto que duelen che!

Besos.

Josito dijo...

Sea cual sea la similitud, ¡qué gran recuerdo!