lunes, marzo 26, 2007

la esperanza de las calles

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Horizontales: las carreteras , los coches, y las calles
Verticales: las farolas, los edificios, y su silueta
Atraviesa preocupada por un paso de peatones, con ese miedo de cruzarlo y no hallar nada, con esa tristeza tan pequeña que le cabe en un pañuelo
Y se sienta en un banco que hay en la otra acera donde la esperanza del encuentro va admitiendo pasajeros
Y allí aguarda a que el semáforo cambie a verde para atravesar otra vez al mismo lado
Y va y vuelve mil veces .Y percibe que su actitud cada vez tiene mas público
La siguen los que quieren fugarse a toda prisa de lo serio, los que buscan entregar sus semillas en algun hueco, los que de su última locura empieza hacer bastante tiempo
Y todos tiene un pensamiento en común : aqui nos falta algo
Tal vez ese beso con memoria que surgió en aquella tarde o ese nombre que al pronunciarlo cada vez tiene mas letras
Nada hiere mas hondo que la espera, como la nostalgia implacable de los trenes, como esas flores que acostumbran a marchitar sobre los vientres
De repente atraviesa la avenida el olor de algún aroma y hay un aire de fiesta en los cuerpos destinados a encontrarse
Porque hay que aprender a esperar inventando los momentos, porque al mundo que habitamos hay que injertarle colores
Por eso dibujo unas manos a la esencia del poema que abraza a los confiados a la sombra de sus alas.

viernes, marzo 23, 2007

en el centro de las cosas

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Sigue mis pasos por la casa, curiosea entre los libros y me sujeta la mano para observar mis fotos antiguas
Me habla de aquello que se siente y que se dice, y se sonríe descentrada de mis 20 años en la fotografía de un concierto con pelo largo y en tirantes
Me pregunta por las ciudades que conozco, por los recuerdos que protejo, por la insistencia que ponen los años en los rasgos mas pequeños.
Y le voy presentando los nombres de personas que firmaron en mis heridas, nombres de amigos que no caben en mi boca
Para descifrar su enigma se para en una imagen en la que estoy dando un abrazo, y en vez de preguntar por ella inclina su cabeza sobre mi hombro y se calla por un rato
Intento contarle algo que terminó hace varios años
en un gesto de silencio pone un dedo sobre mis labios
Ella, escondida en sus verdades, también ha sobrevivido al rigor de no quejarse
Porque la vida es ir levantado banderas para sobrevivir a los inviernos que se instalan en las venas
Y en el extraño mecanismo de lo que se afirma para fijar el presente
me abraza y me murmura: "y tu y yo en el centro de las cosas".

*Leyendo a Garcia Montero, Eloy tizon, Vicente Gallego.
Os recominedo la lectura de velocidad de los jardines de Eloy Tizon, ¿quien dijo que cortazar había muerto?

jueves, marzo 22, 2007

Herida

Herida está en la carretera mojada y a la intemperie con el alma al descubierto y vulnerable
En el corazón lleva un anuncio conciso:" estoy perdida"
Clava en el aire un gemido de dolor y de tristeza
La vida le queda grande como el traje de un payaso, le tiendo mi mano para hallar una respuesta
En sus ojos con sangre lleva escrito un destino trazado de antemano, y en su lomo el impacto de las ruedas de un camión. Pido ayuda, y obtengo ese desprecio a todo ser moribundo que tiene la intención de empezar a levantarse. ¿Dónde queda la ternura de proteger algo que sufre?
¿Dónde la delicada urgencia de una especie en extinción?
Animales desorientados que transitan en los arcenes por la insolencia de unas tijeras que le acortan el manto verde a la falda de los montes
Me quito mi venda de taparme , recojo a esta criatura con mis dos manos, e introduzco en mi coche el pro y el contra
Boca que escupe sangre a la sombra de una autopista, y me parece que llego tarde a una consulta de provincia. En la camilla de una sala, un veterinario con una mano le sujeta una garra, con la otra le clava una aguja con una dosis elevada de calmantes, y un reloj marca el minuto de lo que tarda en sucumbir esta gineta
Llego a casa con un dolor de los pies a la cabeza. Enciendo la tele y obtengo un examen de conciencia : un desodorante me garantiza relaciones sexuales, descubro que el amor está subido a un BMW, y que los mejores poemas están escritos en un cheque
¿Quién está pariendo tantos zombis?

domingo, marzo 18, 2007

A ellos...

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A usted que ha sentido la amargura de llegar tarde al dolor.
A la viuda que maquilla la ciudad para disimular sus grietas.
Al nostálgico que camina hacia atrás, pero el tiempo le puso una gasolinera en aquel parque.
A la joven que un extintor le apagó los claveles.
A los que bajan la cabeza, cierran los ojos, y se rien... y de aquello hace ya miles de años.
A los solitarios que miden el tiempo en ausencias al cuadrado.
A los ancianos que quieren a fuego lento.
A los comprometidos que aplauden a los árboles y les silban a la vida eterna.
Al profano que nadie le enseñó a frotar la lámpara.
A los que quieren a alguien un 1% mas que se quieren a ellos.
A los que buscan, a los que esperan, a los que intentan hablar y las calles siempre estan comunicando.
A los desamparados que no quieren venganza ni justicia.
A los aventureros que derraman las pocas lunas que les quedan.
A ti.
Una flor se abre y te señala con un pétalo. Es primavera.

domingo, marzo 11, 2007

Algo debe tener.

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El autobús de la linea 7 es el que me lleva a un pueblo de la costa.
Con el pretexto de visitar un castillo, después había quedado con Lucía para tomar algo por la tarde.
Ella vive sola con su hija y vende en el mercado tomates y champiñones a precio de hierbabuena. Se las arregla para hacer mil cosas a la vez. Tiene un invernadero, una historia que camina al mismo ritmo que sus pasos, y tiene el don de desdoblarse sin dejar de estar entera. La vida urbana poco tiene que ver con sus costumbres. No le gusta las aglomeraciones, ni las copas en los locales de moda, le gusta el pan , el agua fresca y los olores de las calles navegables de su aldea.
Y la veo sentada en una mesa del único bar del vecindario, me da la mano con la misma elegancia que después me invita aun café con dos pasteles. Me presenta a su hija que está casi iniciando la adolescencia ; la saludo, y a continuación le habla a la madre con voz baja, se dan la mano y la deja en una casa que tiene un balcón con dos geranios. Luego damos un paseo por su pueblo, notamos en la nuca miradas de señoras de luto haciendo penitencia en las ventanas, oimos un perro que ladra; son las 7 de la tarde en el campanario de una iglesia. Una mujer interrumpe nuestros pasos y le pregunta por mi: " el debe ser...." yo me paro y me sonrojo cuando intento sortear sus consecuencias, para cambiar de conversación le expreso la persistencia que pone el tiempo en el verdín de los tejados...Nos reimos , nos vamos, y me transporta a un mirador donde se contempla el mar , la sierra, y una dehesa. Me habla de agricultura, de piensos, de veredas, del labrador que llega cansado cada tarde del trabajo, de todo aquello que conoce, de todo aquello que ha vivido, y va por la vida llamándole a cada cosa por su nombre. Bajamos apresurados por una calle empinada, al terminar me dice con la voz algo cansada: "vete acostumbrando a caminar por estos callejones inclinados ". Las mejillas se le ponen de un rojo a punto de explotar , se desabrocha un botón de su camisa, respira, y se da cuenta de lo que acaba de anunciar. Después me lleva a dar una vuelta en su coche por una carretera comarcal que rodea unas salinas. Un concesionario Renault nos equivoca el camino, la noche poco a poco se encarama en las puertas metálicas de los talleres de chapa y pintura, y ella para el motor... Me mira con su carga de cultivos y de soles, me regala el color gris que reflejan sus dos ojos , y una noche irrepetible nos sorprende justo en el tiempo que ella tarda en decidirse.
Para entenderme en su idioma tendré que reestudiar los poemas y los lugares, la gente y sus costumbres, aprender que las rosas no hacen ruido al crecer, que es hermosa la luz sobre las piedras del camino, que también puede ser prodigiosa la oscuridad que contienen los polígonos industriales.
Algo debe tener esta chica que se resiste al adjetivo. Algo debe considerar para tener la osadía de creer en mi.
Algo debe tener este día que empezando nos encuentra , que terminando nos junta, que despidiéndose nos inicia.

lunes, febrero 26, 2007

5º bajo cero

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Rasgos de mi vida que rescato, para darles alguna luz, para darles color y darles brillo. Recuerdos que están vivos
A mi me llegaba la nieve por los tobillos
y casi no sabía andar
que podía conocer un joven del sur de esos fenómenos atmosféricos
Ella se reía
y le costaba trabajo dejarse coger de mi mano, luego sin embargo las observaba
como si no fuesen nuestras
decía que tenía la sensación de que todo el mundo nos miraba
Apenas podía verla mas de una vez a la semana 
Yo cumplía los 21
estaba en un destacamento militar en las montañas
y la había conocido haciendo la mili en esa ciudad del norte
A ella no podría describirla porque no lo entenderíais 
solo diré que tenía 17 años
y que era tan preciosa
como los amaneceres que escondían sus pestañas
Me parece estar viendo la cara que puso cuando la esperé a la puerta del instituto donde estudiaba
no creo que me haga mucho bien acordarme ahora de todo eso
Entonces media España se manifestaba contra la reconversión industrial
y Argentina lloraba a Cortázar
Yo ya no tachaba los días en el calendario 
Y pasaron los meses viéndonos los sábados y bailando en alguna discoteca
no pensábamos en nada mas
simplemente vivíamos ese tiempo 
dejándonos llevar por todo aquello
Andábamos por mayo cuando me licencié
ese fue el único día que nos reímos seriamente 
El sonido de una lágrima cayendo en una estación
y su decoro adolescente para decirme : "merece la pena intentarlo
 ven a verme si esto es de verdad"
Evoco y admiro el resplandor que alcanzó ese día al verla marchar tan decidida sobre el desdibujado suelo de los andenes
como las luces de los coches que vienen en sentido contrario, como la música que la contenía
Luego el viaje en tren a mi tierra, terminar con mis estudios, el verano...
Empezamos a vivir un tiempo frío
y diferente
pero el moho de la memoria se fue clavando en  mis pretéritos perfectos
Empecé a imaginarla en el cielo que yo veía en una playa
Seguía la trayectoria de su aroma por los mapas
Añoraba las montañas
Y cuando no sabes las respuestas lo mejor es improvisarlas
Entonces asumí mis deseos y regresé a esa ciudad
Tengo clavado en el alma aquel encuentro
El frío de aquel día doblando las esquinas
su imagen de febrero
con guantes y con bufanda
sus rizos asomados por el gorro de lana. Mirándome alegre
pero muerta de miedo dijo algo que me alivió la intemperie ;
ya no había razón para dudar 
su cara se sonrojaba por esa demostración 
de amor
Aquella tarde
en el paraíso
el termómetro de la estación marcaba
5 grados bajo cero

viernes, febrero 16, 2007

Así estaban las cosas

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Se iba abriendo paso poco a poco entre mis sentidos, desconocía todo lo que yo imaginaba
Su voz eran todas las voces que recuerdo
Era como el horizonte ; cada paso que yo daba
 era un paso que se alejaba
 Y fueron pasando los días tratando de negarla. Pero ella se multiplicaba
Salía al corazón de la pizarra y le hacía el boca a boca al verbo persistir
Se insinuaba en los libros que estudiaba y se despertaba cantando a la vuelta de cualquier página
Y lo mismo que un caudal de agua genera electricidad
a mí me producía suspiros y ansiedades
 Me llevé todo el curso demandando libretas y lápices
El despertador en vez de sonar se reía de mí por las mañanas
La de veces que moría al ver que no me miraba
Era como gritar dentro de una campana. Paseaba tembloroso por las cornisas
preguntaba por ella desconsolado por los tejados
No era culpa suya no saber de amor.
Pero jamás renuncié ni a mi derecho a renunciar.
Tal vez lo que me empujó fue esa capacidad que tengo para encajar los golpes
O quizás que era el último mes antes de morir. Por eso fui apartando a la gente nada mas ver el despunte de su rostro en aquella velada
Me acerqué, la sujeté a mi cintura, y sin proponerle nada comenzamos a bailar
Entonces el mundo ya no se movía
y mi corazón era la música de la orquesta
No sé que viento extraño nos dispersó y nos fuimos andando por un camino que concluía en una playa
En aquel paseo las margaritas eran azules y el mar se veía encendido a lo lejos
Nos dimos la mano todo el rato, al llegar a la ribera nos paramos
entonces me pintó una estrella en el cielo de la boca
Su risa sonaba a poniente y caracolas
Las conversaciones, los mordiscos, las caricias, no tardaron en llegar
Todo lo que supe del amor fue producto de aquel baile
Yo me iba pisando una baldosa si y otra no 
 la sal del mar por fin me daba la razón
Los semáforos me transmitían secretos mensajes y su voz iba delante mía como una antorcha
Así estaban las cosas aquel curso del 82, cuando andaba de noche con luz de día.

viernes, febrero 09, 2007

situaciones imprevistas

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Ella había perdido la noción del tiempo, un jueves en el calendario y el olor del azafrán que aroman las alacenas.
Yo estaba acabando una guerra, herido en una trinchera, y hacía pactos con mis venas.
Remolinos de hojas de acacias al salir de trabajar.
El viento esculpía su cara y ella vigilaba su falda, fue cuando me suplicó que le hiciera el turno de noche. Recuerdo perfectamente que en seguida se echó llorar.
Su cabeza sobre mi hombro , sus lágrimas entre mis ruinas.
Una caricia imprevista, y después el sonido prodigioso de aquello que cae sin partirse.
El beso duró lo que tarda el lápiz en tachar lo que acabo de escribir.
No sabíamos si seguir llorando o quitarle los bozales a las flores de la tarde.
Las palabras sonrojadas se olvidaron de salir.
El silvido del levante ponía música a ese instante. Su sonrisa sujetaba las preguntas para prolongar el momento.
Imposible dibujar ese silencio.
Increible sentir el viento en espiral ascendiendo por mi espalda.
Nos sentamos en su coche en la fiesta del abrazo.
Nos encontrábamos bien allí arriba.
¿Que podríamos decir a propósito, si simplemente éramos amigos de trabajo?
Entonces susurró algo para romper el misterio:
"Tengo frío y no sé volver a casa"

lunes, febrero 05, 2007

la inconstancia de las veletas

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Camina y fuma esperando la posibilidad de un reencuentro
como sueñan las pulgas con encontrar un perro
como las emociones necesitan conquistar el cuerpo
Recoge su recuerdo en la intemperie de sus 40 años
él siempre tuvo 26
En ella el mar no se ve , se escribe
Anda solitaria como el no
como el papel arrugado que olvidamos en el bolsillo, como la vida privada del abedul
Todos
los dias para ella son este dia
Una canción le hace llorar
 porque anda con una sensibilidad que da miedo
Como cuando la dejó sola entre tanta gente con las que no tenía confianza
Como las frases punzantes que le lanzaba sobre la mesa
El no necesitaba ver sus manos para saber que ella las tenía siempre abiertas
Y ella ejecutaba su tarea de meterse en su cabeza para comerse las migajas.
El mordía todo lo que se le ponía por delante
ella le quitaba el bozal al perro y se lo ponia entre sus piernas
Y es que alguna vez la vida nos mastica y no nos damos cuenta
Y cuando las serpientes pierden el cascabel
nosotros ofrecemos cicatrices al viento
Su fallo fue los enorme vínculos que instaló en sus carnes
Su ingenuidad, columpiarse en las veletas
si uno se marchaba , el otro se caía.

*Inspirado en algunas frase de textos y cuentos de E. Galeano

viernes, febrero 02, 2007

el universo sobre ti

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El universo busca una víctima para la escenografía del anochecer.
El cosmos primero decide una ciudad.
La noche selecciona una calle.
La calle apaga a suerte una farola.
La sombra elige una silueta en la pared más oscura : una especie de estrella modesta en las afueras de las galaxias.
El juego está ahora concentrado en sus párpados.
Pero ella tambien conoce el mecanismo del firmamento.
Unos ojos que se están abriendo, dos gotas de día cuando hace un momento era de noche.
Toda la ciudad permanece espectante.
Respiras , mueves las veletas, abres las cafeterías de invierno, las paradas de tranvías...
La Luna se retira arrastrada por la evidencia.
El cielo se desmantela por falta de puntería.
Entonces levantas los ojos y amanece .
La gente en la otra acera sonríen porque los miras
Yo que lo he visto todo, me estoy haciendo preguntas:
¿Que hay en una estrella ?
¿Quien eres tu realmente?
¿De que color miras las cosas?

*Hoy en el autobús venía escuchando "el universo sobre mi"de Amaral ...

Cortando vida

En la misma bahía que hace 20 años Alberti miraba una gaviota.
Ahora hay un letrero que dice "Próxima construción de un hotel con campo de golf".
Los politicos dicen que es bueno para la economía, pero los pinos consideran otra cosa.
Hemos prohibido que salga el arcoiris.
Hemos conseguido que el mar llore el verde que los miraba.
En estos dias en las imprentas mas democráticas del mundo, en las paredes de las calles, se puede leer.
"Tenemos un espléndido pasado por delante"