"Que deseos vehementes de volver a decir Jorge Manrique en medio de una plaza" - R. Alberti-
Debemos expresar cada cosa que vemos y que sentimos para que cada una exista y se comprenda. Y si las silenciamos es como si de pronto en el aire se muriese algo que vuela , como una luz que se apague de imprevisto. Es preciso invadir de luz y de sonido a las palabras para que conserven el calor de las bocas que las dicen
El libro de poemas está en el aire y se escribe a su paso por las calles. Y yo he bajado al mundo para relatarte lo que le dicta la vida a este atardecer del mes de Julio, porque seguramente antes de yo escribírtelas para ti no estaban vivas
Contarte por ejemplo que las sombras de los edificios van enfriando el manto gris de la avenida, que el tráfico va despacio, y en el ajetreo de la caída rutinaria de la tarde una joven habla por teléfono, se sienta en un banco y se descalza, un perro olisquea la bolsa de la compra que lleva una señora, un ciego en una esquina pregona una fortuna, un camarero abrillanta con un paño una bandeja, alguien echa una moneda en el sombrero de un músico callejero, y en el decorado de un parque público las parejas se abrazan envueltas en papel de regalo, con el mismo tacto que las enredaderas se apoyan en los muros de Puerta Tierra. Y a todos les une algo : la reconstrucción del mundo en esta tarde, la tarea continuada de mantener la vida en esta calle
Pero también hay que escuchar con riguroso turno de silencio las cosas que reclaman ser oídas : las palabras de desconsuelo que me revela el hierro oxidado de los balcones que dan al malecón, la melancolía con la que se expresa los soportales de los bares del puerto, la humanizada resignación que me declaran las aceras
Escribir lo que veo, lo que mira la planta baja anegada de mis ojos
Intuir las lecciones de abandono que me da la Luna, que suenan a mentira y son verdad. Percibir el lenguaje del paisaje como esencias que se mezclan
Y me acerco al rompeolas a ver el mar, porque él solo quiere que lo escuche. Y me es inevitable escribir que también formas parte de las salpicaduras de agua salada que se encuentran con mi cara
Y es la Luna la que pronuncia tu nombre, que es como el suyo en cuatro letras, porque como bien sabes yo también necesito escuchar palabras para protegerme de la noche y sus fantasmas.
sábado, julio 28, 2007
lunes, julio 16, 2007
indispensable
Nadie me dijo que ella podía existir en los ruidos de una calle, en las sombras alargadas de los postes telefónicos, o extenderse en los presentimientos de la noche cuando los ilumina los faros de mi coche.
Jamás noté que el camino que elegí para encontrarla fuese un círculo, ni me extrañó no estar cansando cuando el corazón me preguntaba cuando llegaríamos, y yo le hacía un guiño y le decía que en cualquier momento el mundo iba a reventar y estallar de margaritas
Nadie me dijo que los sentimientos cuando no se dan por vencidos se convierten en necesidad. Ni entendí que mi vida era demasiado suya para pertenecerme, y aunque nunca vayamos a encontrarnos agradezco que siga poblando el horizonte, halago su presencia en mis camisas colgadas del armario, elogio su aparición en los sótanos de las camas mas tristes de la tierra. Porque sigue habitando en los murmullos de los silencios cuando viajan al recuerdo de un recuerdo que insiste en ser presente
Y es verdad que los años cubren de tiempo el sentido de las cosas , pero es julio y hace amor, y yo estoy acostumbrado a intimar con sus ausencias y a creerme los secretos que me cuentan los gatos sucios que se alojan en los tejados
Quizás sean los años, una edad, otra forma distinta de quererla, mas mía, mas ajena a todo lo contable, o tal vez sea solo vocación a la dulce sonrisa que convoca
Y para corregir esas distancias no se me ocurre otra cosa que regarle los geranios y sentarme al borde de la cama donde acaba de acostarse, para no despertarla , para no herirle las pestañas, para que comprenda mis silencios y mis abrazos
Y sigo buscando setas en el bosque para escribirle palabras. Y sé que casi todas le pertenecen ya a este amor, como las verdades que firmó de puño y letra en mis cartílagos, como este deseo de olvidarla que se desmiente solo
Tan real como mi hija llamándome ahora al teléfono, como mi direccion: Puerto Real, como la sombra de mis uno setenta y cuatro en la pared de este cuarto de hotel en las afueras de Madrid
De qué manera decirle que puedo morirme de repente dentro de su blusa, que tengo aparcado el mar dentro de mis ojos desde que no me acompaña por las esquinas del frío
Por lo demás existen otros cuerpos, como barcos sin destino, pero todos acaban dándole la razón a su nombre
Compréndeme, hay mucho amor en esa forma suya de serle imprescindible a quien le escribe canciones a la niña que lleva escondida en el alma
* - escuchando " amor se llama el juego" (-Sabina-)
Jamás noté que el camino que elegí para encontrarla fuese un círculo, ni me extrañó no estar cansando cuando el corazón me preguntaba cuando llegaríamos, y yo le hacía un guiño y le decía que en cualquier momento el mundo iba a reventar y estallar de margaritas
Nadie me dijo que los sentimientos cuando no se dan por vencidos se convierten en necesidad. Ni entendí que mi vida era demasiado suya para pertenecerme, y aunque nunca vayamos a encontrarnos agradezco que siga poblando el horizonte, halago su presencia en mis camisas colgadas del armario, elogio su aparición en los sótanos de las camas mas tristes de la tierra. Porque sigue habitando en los murmullos de los silencios cuando viajan al recuerdo de un recuerdo que insiste en ser presente
Y es verdad que los años cubren de tiempo el sentido de las cosas , pero es julio y hace amor, y yo estoy acostumbrado a intimar con sus ausencias y a creerme los secretos que me cuentan los gatos sucios que se alojan en los tejados
Quizás sean los años, una edad, otra forma distinta de quererla, mas mía, mas ajena a todo lo contable, o tal vez sea solo vocación a la dulce sonrisa que convoca
Y para corregir esas distancias no se me ocurre otra cosa que regarle los geranios y sentarme al borde de la cama donde acaba de acostarse, para no despertarla , para no herirle las pestañas, para que comprenda mis silencios y mis abrazos
Y sigo buscando setas en el bosque para escribirle palabras. Y sé que casi todas le pertenecen ya a este amor, como las verdades que firmó de puño y letra en mis cartílagos, como este deseo de olvidarla que se desmiente solo
Tan real como mi hija llamándome ahora al teléfono, como mi direccion: Puerto Real, como la sombra de mis uno setenta y cuatro en la pared de este cuarto de hotel en las afueras de Madrid
De qué manera decirle que puedo morirme de repente dentro de su blusa, que tengo aparcado el mar dentro de mis ojos desde que no me acompaña por las esquinas del frío
Por lo demás existen otros cuerpos, como barcos sin destino, pero todos acaban dándole la razón a su nombre
Compréndeme, hay mucho amor en esa forma suya de serle imprescindible a quien le escribe canciones a la niña que lleva escondida en el alma
* - escuchando " amor se llama el juego" (-Sabina-)
miércoles, junio 13, 2007
sorprendidos
Ya no tenemos edad para morirnos de amor ni para derrotas con heridas mortales
Del último torneo aún nos sangran las heridas
Por eso los dos nos acomodamos a vivir el presente de una vida con las leyes que tenemos aprendidas. A dialogar tranquilamente bajo los focos luminosos de este bar con dos sillas de la barra ocupadas por nosotros. A no opinar cuando tus amigas te dicen casi siempre, que quieras o no quieras se te ve distinta con ese chico de Cádiz. Y así queremos seguir porque sabemos mucho menos de cariño que de desconsuelo
El tiempo va pasando feliz con sus relojes
Hoy llevas falda nueva y el pelo de colores, estás tan guapa moviendo el abanico que me alejo de ti para mirarte
Y salimos a la ciudad a pasear en la tranquilidad nocturna de un paseo marítimo
Tus pasos y los míos invadiendo las aceras, dos hombros que acostumbran a tocarse cuando nos paramos en los puestos de bisuterías , la importancia con la que atiendes las caricias de mi mano, el valor de vernos reflejados en el cristal de un escaparate , la rapidez de tus rojeces cuando te digo que te miro detrás de los paisajes, o el modo que tenemos de evadir las palabras porque elegimos buscarnos en los ojos
Son cosas que calladamente vamos aprendiendo, tal vez porque llevemos varios meses siendo muy respetables, o porque también somos humanos y nos queremos defender de aquello que sin darnos cuenta empezamos a sospechar, por eso cuidamos tanto las cosas que decimos.
Un beso desemboca en la esquina de mi casa, tu pelo apoyado en el dintel de una ventana donde apoyas la cabeza y ninguno de los dos nos empeñamos en quitar mi mano de tu falda.
Te invito a entrar no pasa nada, ya lo hemos hablado varias veces, una copa , una peli y nos vamos...
Me sigues por la cocina , sonries de pronto y empezamos a entender la voz y los silencios.
Una caricia, un sofá que nos abre sus manos, una colección de ropa en el pasillo
Tú te descompones y me hablas con los ojos cerrados un momento , me besas y te llevas el miedo de tus manos. Un gesto de duda en nuestras caras , ese instante que se cruzan dos miradas, el color del pudor ante la cama.
Una flecha inoportuna encuentra su objetivo un segundo antes de que la puerta del dormitorio se cerrara.
Y una interrogación va despejándose, cuando sorprendidos de amor nos abrazamos.
Del último torneo aún nos sangran las heridas
Por eso los dos nos acomodamos a vivir el presente de una vida con las leyes que tenemos aprendidas. A dialogar tranquilamente bajo los focos luminosos de este bar con dos sillas de la barra ocupadas por nosotros. A no opinar cuando tus amigas te dicen casi siempre, que quieras o no quieras se te ve distinta con ese chico de Cádiz. Y así queremos seguir porque sabemos mucho menos de cariño que de desconsuelo
El tiempo va pasando feliz con sus relojes
Hoy llevas falda nueva y el pelo de colores, estás tan guapa moviendo el abanico que me alejo de ti para mirarte
Y salimos a la ciudad a pasear en la tranquilidad nocturna de un paseo marítimo
Tus pasos y los míos invadiendo las aceras, dos hombros que acostumbran a tocarse cuando nos paramos en los puestos de bisuterías , la importancia con la que atiendes las caricias de mi mano, el valor de vernos reflejados en el cristal de un escaparate , la rapidez de tus rojeces cuando te digo que te miro detrás de los paisajes, o el modo que tenemos de evadir las palabras porque elegimos buscarnos en los ojos
Son cosas que calladamente vamos aprendiendo, tal vez porque llevemos varios meses siendo muy respetables, o porque también somos humanos y nos queremos defender de aquello que sin darnos cuenta empezamos a sospechar, por eso cuidamos tanto las cosas que decimos.
Un beso desemboca en la esquina de mi casa, tu pelo apoyado en el dintel de una ventana donde apoyas la cabeza y ninguno de los dos nos empeñamos en quitar mi mano de tu falda.
Te invito a entrar no pasa nada, ya lo hemos hablado varias veces, una copa , una peli y nos vamos...
Me sigues por la cocina , sonries de pronto y empezamos a entender la voz y los silencios.
Una caricia, un sofá que nos abre sus manos, una colección de ropa en el pasillo
Tú te descompones y me hablas con los ojos cerrados un momento , me besas y te llevas el miedo de tus manos. Un gesto de duda en nuestras caras , ese instante que se cruzan dos miradas, el color del pudor ante la cama.
Una flecha inoportuna encuentra su objetivo un segundo antes de que la puerta del dormitorio se cerrara.
Y una interrogación va despejándose, cuando sorprendidos de amor nos abrazamos.
viernes, junio 01, 2007
parpadeos
Cae la noche en los portales, la velocidad del poniente en las ventanas y en los bloques antiguos de mi barrio, la luz artificial de las farolas, dos barcos anclados en el muelle, la fachada trasera de un pinar, la humedad en los muros de un castillo, una gaviota bebiendo agua salada. Imagínate también si quieres la Luna de junio flotando entre las olas, mas o menos el lugar donde nací
El deteriorado color de mis vaqueros, el gris sobrecargado de mi pelo, las canciones que esconde mi camisa, la inclinación de mis ojos por los barcos, y la de mis zapatos por un antiguo bar de las marismas
El mármol frío de una mesa, las historias que encierran el vidrio de las copas, el olor a marea sobre el techo, el hueco vacío de unas manos, para llenarlas hará falta mucho tiempo
El aire que levanta mi cabeza al mirar el faro de la costa
Su luz atraviesa las costuras de una vieja red de pescadores , entra por una ventana y corta un espejo en medias puntas, para resplandecer en una chincheta que fija un calendario a la pared
Hay momentos en que todo se comprende, como esa grieta de luz en la tormenta. Son los sentidos extraviados, un golpe de lluvia en el verano.
Salgo del bar y me voy por un sendero de arena fina, camino de Santic Petri
El deteriorado color de mis vaqueros, el gris sobrecargado de mi pelo, las canciones que esconde mi camisa, la inclinación de mis ojos por los barcos, y la de mis zapatos por un antiguo bar de las marismas
El mármol frío de una mesa, las historias que encierran el vidrio de las copas, el olor a marea sobre el techo, el hueco vacío de unas manos, para llenarlas hará falta mucho tiempo
El aire que levanta mi cabeza al mirar el faro de la costa
Su luz atraviesa las costuras de una vieja red de pescadores , entra por una ventana y corta un espejo en medias puntas, para resplandecer en una chincheta que fija un calendario a la pared
Hay momentos en que todo se comprende, como esa grieta de luz en la tormenta. Son los sentidos extraviados, un golpe de lluvia en el verano.
Salgo del bar y me voy por un sendero de arena fina, camino de Santic Petri
Y como si todo fuera una cadencia : 5 pasos, un pestañeo, el brillo del faro en mis gafas
Por un segundo veo a ese niño con desollones en codos y en rodillas, jugando a piratas, a tesoros, a mapas de la isla
Por un segundo veo a ese niño con desollones en codos y en rodillas, jugando a piratas, a tesoros, a mapas de la isla
Sigo caminando, el mismo ritmo en las cosas, otro pensamiento
El delantal de mi abuela, su mano tocándome la frente, con ese olor a agua y a jabón
Mi madre cosiendo las heridas de mi ropa, probando la sal de los pucheros, doblando las enaguas, y yo en el rebufo de su falda
El delantal de mi abuela, su mano tocándome la frente, con ese olor a agua y a jabón
Mi madre cosiendo las heridas de mi ropa, probando la sal de los pucheros, doblando las enaguas, y yo en el rebufo de su falda
Otras 5 zancadas, otro centelleo
El banco, la fuente, mi maestra doña Aurora, el trabajo sin horario de mi padre
Aquella niña de Conil, que cuando me hablaba de las notas del colegio, yo le dije: Sí, ¿pero me das un beso? Sonrió
-Tengo que pensarlo muchas veces
El banco, la fuente, mi maestra doña Aurora, el trabajo sin horario de mi padre
Aquella niña de Conil, que cuando me hablaba de las notas del colegio, yo le dije: Sí, ¿pero me das un beso? Sonrió
-Tengo que pensarlo muchas veces
En dos parpadeos se decidió
Mis 20 años vestido de uniforme, mi vida , mis errores. Sellos de realidad inevitables
Mis 20 años vestido de uniforme, mi vida , mis errores. Sellos de realidad inevitables
Hacer balance no es una exclusividad de los ancianos
Hoy hago recuento: un saliente gris en la fachada, una estación, quizás algunos parques
lunes, mayo 21, 2007
algunas veces
Hay tiendas y sonrisas, nuevos mercenarios del turismo
pechos certificados por Aenor que conocen demasiado sus derechos
miserias que anuncian desarrollos
movimientos de caderas que hacen saltar las alarmas de los bancos
labios que comulgan con ruedas de molino
parejas que tienen prisa, que ya no saben besarse en los jardines
Mientras me decido entre un café o un gin-tonic un yonqui me pide tabaco
y jura sin fe que necesita 2 euros para el bus
Pido voluntario la expulsión del paraíso y agradezco el vacío que contiene
Pido voluntario la expulsión del paraíso y agradezco el vacío que contiene
el interior de un hotel
Este cuarto con una pared blanca y otra naranja
Este cuarto con una pared blanca y otra naranja
pugnando por el aire fresco de un aparato de aire acondicionado
me otorga una noche mas tranquila
Hay estrellas temblorosas en el cielo de un techo de escayola
Que fácil es estar en otra parte
Aunque nunca te lo haya dicho
Hay estrellas temblorosas en el cielo de un techo de escayola
Que fácil es estar en otra parte
Aunque nunca te lo haya dicho
cierro los ojos y apareces descalza y en vaqueros
te recuestas a mi lado y te apoyas en mi pecho
hemos hablado muchas tardes así tú y yo
tus proyectos, mis viajes, aprendiendo los dos a convivir
escogiendo las renuncias
ahuyentando a los fantasmas que crecen a la sombra de una distancia
Y antes de volver a la rutina nos visitaba el amor cerrándonos en un paréntesis de abrazos
Aunque no lo entiendas
Aunque no lo entiendas
para tu asombro, he ido a esperarte algunas veces a la puerta de tu casa
he esperado que subieras al coche
para aparecer de pronto y pedirte una esquina de tu boca
para mirar el mundo con tus ojos o para volver a nacer cuando te miro.
Algunas tardes al salir del trabajo
Algunas tardes al salir del trabajo
hemos paseado por los adoquines mojados de una calle
y al doblar alguna esquina nos hemos besado junto a la oscuridad de una pared
apartándonos de la lluvia
Aunque no lo imagines o tal vez si
Aunque no lo imagines o tal vez si
todo esto me ayuda a derribar el muro de las 12 de la noche.
Por ejemplo : no sé si te habrás dado cuenta que este viernes
al terminar una semana insoportable
nos hemos dado la mano en la paz de un mantel en una cena
los dos unidos, extrañamente limpios en medio de la gente.
Y al salir del restaurante, antes de coger el coche
bajo la luz fluorescente de un aparcamiento subterráneo
me he acercado a tu cintura para que escucharas
el sonido del amor junto a tu blusa.
* Eloy Tizon, E. Galeano,Bukowski,Oscar Wilde, Garcia Montero....
tbllt
* Eloy Tizon, E. Galeano,Bukowski,Oscar Wilde, Garcia Montero....
tbllt
domingo, mayo 13, 2007
la frontera
Me saludó sin hablar , me sujetó los dedos y me dibujó con un pincel una puerta blanca en la palma de mi mano
La abrió, y desnuda entró por las ventanas mas libres de mi alma
Yo intentaba resistirme: no podía permitir que nadie se introdujera en mi mundo interior, que atravesara mi parte desconocida, mis cicatrices, mi sistema solar, mis galaxias, mi misterio. Pero cuando ella comenzó a internarse yo ya no quería otra cosa, se me erizaba el vello , lo expuse a los vientos, y me aferré a su nombre como a una tabla de naufrago
Traspasó mi epidermis, mi piel : mi frontera
Se encajó en mis venas, en mis vasos capilares, en mis huesos, estudió mi maquinaria, mis fluidos, mis cavidades, mis músculos
Ya conocía mi secreto , y cuando alguien conoce tu enigma y tus límites estás perdido, porque dependes de esa persona, ya forma parte del mapa que llevas dentro, tiene la llave hacia ti
Entonces se escapó por mis ojos en forma de lágrima. Cayó al suelo y fueron emergiendo trocitos de corazón que acababa de arrancarme, los recogió , y al evaporarse el lamento, dejó grabado en el suelo : "mírame"
Y aún hoy sigo pintando con barniz antióxido los bancos de las estaciones, continúo esperando a los trenes que llegan con retraso, como las vidrieras esperan que las arañen las gotas de rocío por la mañana
La veo en el humo del café que me tomo, en las costuras de la vida, en los presagios que me visitan de noche, en los lunes pálidos, en la soledad que me acompaña, en un viento que huele a mar, en un gesto, en una ropa; en una manera de llevarla
La veo vestida de horizonte, en el encuentro de la niebla con un barco, me dicta sentimientos, se enreda con las olas y me propone que siga mirándola, y yo voy construyendo e inventándome seres y lugares que son mi vida, voy dejando frases en las paredes y le mando mensajes de calor con mis lápices
Hace ya tantos paisajes que no la veo, tantas flores que no la huelo, que pienso que una mañana , un día , tropezará con mis pasos vagabundos, me ayudará a mirar, y me dirá: "te necesito"
Te necesito como algunas fechas necesitan canciones, como al mar le hace falta su orilla.
La abrió, y desnuda entró por las ventanas mas libres de mi alma
Yo intentaba resistirme: no podía permitir que nadie se introdujera en mi mundo interior, que atravesara mi parte desconocida, mis cicatrices, mi sistema solar, mis galaxias, mi misterio. Pero cuando ella comenzó a internarse yo ya no quería otra cosa, se me erizaba el vello , lo expuse a los vientos, y me aferré a su nombre como a una tabla de naufrago
Traspasó mi epidermis, mi piel : mi frontera
Se encajó en mis venas, en mis vasos capilares, en mis huesos, estudió mi maquinaria, mis fluidos, mis cavidades, mis músculos
Ya conocía mi secreto , y cuando alguien conoce tu enigma y tus límites estás perdido, porque dependes de esa persona, ya forma parte del mapa que llevas dentro, tiene la llave hacia ti
Entonces se escapó por mis ojos en forma de lágrima. Cayó al suelo y fueron emergiendo trocitos de corazón que acababa de arrancarme, los recogió , y al evaporarse el lamento, dejó grabado en el suelo : "mírame"
Y aún hoy sigo pintando con barniz antióxido los bancos de las estaciones, continúo esperando a los trenes que llegan con retraso, como las vidrieras esperan que las arañen las gotas de rocío por la mañana
La veo en el humo del café que me tomo, en las costuras de la vida, en los presagios que me visitan de noche, en los lunes pálidos, en la soledad que me acompaña, en un viento que huele a mar, en un gesto, en una ropa; en una manera de llevarla
La veo vestida de horizonte, en el encuentro de la niebla con un barco, me dicta sentimientos, se enreda con las olas y me propone que siga mirándola, y yo voy construyendo e inventándome seres y lugares que son mi vida, voy dejando frases en las paredes y le mando mensajes de calor con mis lápices
Hace ya tantos paisajes que no la veo, tantas flores que no la huelo, que pienso que una mañana , un día , tropezará con mis pasos vagabundos, me ayudará a mirar, y me dirá: "te necesito"
Te necesito como algunas fechas necesitan canciones, como al mar le hace falta su orilla.
martes, mayo 08, 2007
Interiores
Interiores urbanos , escalones con lenguas de mármol, ruido de aspiradora, la puerta abierta de su casa , un gesto alegre en su entereza, una habitación cuadrada, una maceta en una columna del pasillo, fotografías de una historia personal, unas manos blancas como la flor de nieve del castaño , una distancia que se quiebra en su apariencia frágil, la humillación que ha dejado el tiempo en sus huesos
Resumo mi vida y la sujeto en el mismo instante que la abrazo
El domingo por la tarde dejé un ramo de rosas en los brazos de mi madre.
Resumo mi vida y la sujeto en el mismo instante que la abrazo
El domingo por la tarde dejé un ramo de rosas en los brazos de mi madre.
sábado, mayo 05, 2007
otra vez la lluvia
Esquivo la tormenta de esta tarde con un ventarrón azul en mi paraguas
Una acera lavada por la lluvia, un brillo de níquel en los balcones , un cielo condensado en las cornisas
Detengo los pasos un momento, descubro que no llevo provisiones, se me templa el aire en los pulmones, se me llenan las manos de cenizas
Pero aún abro los visillos del recuerdo con pétalos de amor entre mis dedos
Aparto el paraguas de mi cuerpo, las gotas son un sudario que suaviza
Reinvento las sombras en el aire, la luz en las callejas, el tacto, la flor y los sentidos
La forma de tu piel en los naranjos, las gotas se disuelven entre las ramas, recuerdos de hojas verdes en mis labios , el frescor de los frutos en mis manos, como un roce de amapolas y de plumas
Porque llevo un cordel en la memoria, un ovillo de lana de colores, yo sé que me duele cuando escribo que no se apagan los fuegos que encendías
Si pudieras sentir tanta belleza
Si supieras entender que son tus ojos, como una descarga eléctrica de flores.
*volver atras es situarse y uno se sitúa al recordar, si te das cuenta irse es no marcharse de un lugar
Una acera lavada por la lluvia, un brillo de níquel en los balcones , un cielo condensado en las cornisas
Detengo los pasos un momento, descubro que no llevo provisiones, se me templa el aire en los pulmones, se me llenan las manos de cenizas
Pero aún abro los visillos del recuerdo con pétalos de amor entre mis dedos
Aparto el paraguas de mi cuerpo, las gotas son un sudario que suaviza
Reinvento las sombras en el aire, la luz en las callejas, el tacto, la flor y los sentidos
La forma de tu piel en los naranjos, las gotas se disuelven entre las ramas, recuerdos de hojas verdes en mis labios , el frescor de los frutos en mis manos, como un roce de amapolas y de plumas
Porque llevo un cordel en la memoria, un ovillo de lana de colores, yo sé que me duele cuando escribo que no se apagan los fuegos que encendías
Si pudieras sentir tanta belleza
Si supieras entender que son tus ojos, como una descarga eléctrica de flores.
*volver atras es situarse y uno se sitúa al recordar, si te das cuenta irse es no marcharse de un lugar
domingo, abril 22, 2007
desde el tejado
Hay una fuerza tensa en el silencio de la ciudad vista desde arriba
Hay un brillo de lluvia derramada
sobre la superficie roja del tejado
Hay un horizonte , un paisaje
un rumor de carreteras y de centros comerciales
Buscamos la felicidad en las cosas que miramos
en los sitios en los que estamos
en el humo del cigarrillo que me fumo
en la plataforma oxidada de una escalera contra-incendios
Es necesario dejar atrás la rutina
para saber contemplar cierta belleza
El secreto consiste en asumir la oscuridad
en mirar la escena desde dentro
en percibir ese íntimo eco silencioso que hace que vuelvas la cabeza
Aprender a oír los cantos de agua en las rejillas del desagüe
a contemplar los gatos maullando en los pretiles
a los pájaros volando en la fachada
Admirar el batir de unas alas de gaviota que se posa en unos cables
o el sonido que produce una pinza al caer del tendedero
Se trata siempre de aspirar a robarle a la vida algún detalle
porque resulta que apreciar es estar vivo
Ya sabes de lo que hablo ;
tarde o temprano acabarás preguntándote que miras
El día de pronto se retira
Por la noche los tejados se despueblan
solo la Luna observa de reojo
Las chimeneas demandan nuestra sombra
Hay suspiros que mueven las veletas
Tu presencia invadiendo las antenas
Tu nombre saliendo de mis labios
Hay peces bailando por mi espalda
Hay pasión en los cristales de mis gafas
Porque el amor comienza en la retina
y luego
no sabe detenerse
Hay una belleza intacta en tu manera
de tender la ropa en la azotea
.
Hay un brillo de lluvia derramada
sobre la superficie roja del tejado
Hay un horizonte , un paisaje
un rumor de carreteras y de centros comerciales
Buscamos la felicidad en las cosas que miramos
en los sitios en los que estamos
en el humo del cigarrillo que me fumo
en la plataforma oxidada de una escalera contra-incendios
Es necesario dejar atrás la rutina
para saber contemplar cierta belleza
El secreto consiste en asumir la oscuridad
en mirar la escena desde dentro
en percibir ese íntimo eco silencioso que hace que vuelvas la cabeza
Aprender a oír los cantos de agua en las rejillas del desagüe
a contemplar los gatos maullando en los pretiles
a los pájaros volando en la fachada
Admirar el batir de unas alas de gaviota que se posa en unos cables
o el sonido que produce una pinza al caer del tendedero
Se trata siempre de aspirar a robarle a la vida algún detalle
porque resulta que apreciar es estar vivo
Ya sabes de lo que hablo ;
tarde o temprano acabarás preguntándote que miras
El día de pronto se retira
Por la noche los tejados se despueblan
solo la Luna observa de reojo
Las chimeneas demandan nuestra sombra
Hay suspiros que mueven las veletas
Tu presencia invadiendo las antenas
Tu nombre saliendo de mis labios
Hay peces bailando por mi espalda
Hay pasión en los cristales de mis gafas
Porque el amor comienza en la retina
y luego
no sabe detenerse
Hay una belleza intacta en tu manera
de tender la ropa en la azotea
.
miércoles, abril 18, 2007
una cierta simetría
Los muñecos flotando en la bañera, el vaso de leche en la azotea, lanzarme en los brazos de mi madre, y de pronto de aquello hace ya tanto
El perfume del primer beso, tu enamorada sonrisa, mis dos mejillas: en tu cuerpo y en tu memoria , y después el recurso de andar solo
Hay un orden limpio en la conciencia, una cadencia, una cierta simetría
Recuerdos que llegan hoy tan frescos como la ropa tendida en las terrazas
Quizás abril sea eso, detenerme a contemplar, colarme por las ventanas, reconocerte en los tejados, en las mañanas , en las paredes y su cal blanca
Hay formas de caminar y estar parado si crees en la claridad que te precede
Alegría de imaginar mas que de estar , adivinar tu luz en el reverso de una estrella o en la nostalgia de algo que ya ni recuerdo haber tenido
El pecado ahora es no vivir el momento
El perfume del primer beso, tu enamorada sonrisa, mis dos mejillas: en tu cuerpo y en tu memoria , y después el recurso de andar solo
Hay un orden limpio en la conciencia, una cadencia, una cierta simetría
Recuerdos que llegan hoy tan frescos como la ropa tendida en las terrazas
Quizás abril sea eso, detenerme a contemplar, colarme por las ventanas, reconocerte en los tejados, en las mañanas , en las paredes y su cal blanca
Hay formas de caminar y estar parado si crees en la claridad que te precede
Alegría de imaginar mas que de estar , adivinar tu luz en el reverso de una estrella o en la nostalgia de algo que ya ni recuerdo haber tenido
El pecado ahora es no vivir el momento
Porque hay en la mirada un perfil nuevo, un azul desprendido en la retina, y en aire el leve rumor de una voz que me susurra que aún no tengo edad para anclarme en el pasado
Sus cadenas son tan fuertes que ya no quiero regresar, sólo quedarme
Y para que hoy ocurra esto he tenido que soportar el dolor de no alcanzar lo más lejano.
Y para que hoy ocurra esto he tenido que soportar el dolor de no alcanzar lo más lejano.
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