viernes, julio 25, 2008

forma curva

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Hay momentos que necesitamos cogerle el ritmo a los días, sobre todo si no tenemos que trabajar por las tardes o estamos de vacaciones, para sentir la vida, para no quejarnos de las horas que pasan por debajo de la puerta
La felicidad nos puede ofrecer caminos interesantes a cambio de que tengamos dinero o que haga buen tiempo
Son en estos días cuando me pongo de rebajas y entro en la calle disfrazado de barra libre para alternar con los comportamientos humanos
Salir a los bares de copas es una opción
Pasar por el ojo de la aguja para integrarme en la danza existencial de los dichosos y empezar a preocuparme por las cosas importantes ; la cobertura del móvil, lavarme el pelo con champú de extracto de aloe vera o comerme todas las mañanas un yogur con bífidus activo
Romper las amarras que me unen al puerto y dejarme llevar por las ilusiones que provocan las luces de neón , las sonrisas a punta de pistola
o las promesas con alcohol que salen de la parte trasera de un asiento
Lo malo es que cuando llevas cinco minutos mirando a esa gente te das cuenta que están llorando
Como alternativa me puedo quedar en casa viendo vídeos en youtube, actualizar el blog, ponerme en calzoncillos, tirarme en el sofá y dibujar con la mano en el aire ese nombre que tanto me gusta
Y mientras estoy escribiendo esto me doy cuenta que a mi me importa un carajo la felicidad
Y que en esta tarde calurosa de julio no se me ocurre nada que escribir que se parezca a la maga, a la táctica del poema de Benedetti o a algo que suene a otoño
Lo que de verdad me interesa es abrir las ventanas para que pasen las nubes y dejarme tutear por el viento del norte (con la esperanza de que estés donde estés pienses en mi)
Mirar la bahía y descubrir que el paraíso tiene forma curva
de costa, de palmera
de tacita de plata, como de arco iris
como sus labios


lunes, julio 14, 2008

sin nombrarla apenas

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Esa mujer que espera en la acera, que se la conoce de toda la vida, que cuando saluda abre de par en par su sonrisa
Esa mujer ; con sus
fronteras, con su tierra en la mano, con sus hojas secas en la cara, con su ropa algo enlutada
Lleva algún tiempo
caminando para adentro y se le está perdiendo el mar
No sé si lo habrás observado, está un poco
encorvada, como esos pinos que crecen en mi tierra, los años le han derribado las alas
Es fácil imaginar que es parte de mi sangre
Es bajita, no llega a 1,55m

Y lleva media vida estirando
los brazos para poder besarme

martes, julio 01, 2008

días felices

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Clara es capaz de construir un Taj Mahal con palillos de dientes o de recitar a su cantante preferido de memoria. Clara se apodera de las cosas y saca agua de su risa y de su voz
A Clara la luz se le cuela por los párpados cerrados y reduce su patria al tamaño de la tierra en la que anda
Clara tiene hoy un examen de selectividad y a pesar de eso amanece radiante
En una universidad la reciben dos personas muy serias que le dan un papel con las preguntas
Clara se bloquea con los verbos reflexivos y se despista dibujando en un folio el vuelo de una gaviota sobre un puente
Porque a Clara el verano se le insinúa sigiloso en la ventana de la clase
Un señor que es catedrático le pide que haga un análisis de texto sobre el Desastre de Annual
Clara coge aire , suspira, y se lamenta, porque Clara es el reverso de las batallas; nunca estuvo en la otra orilla para saber de las guerras y siente miedo de las armas
A Clara la vida se le inmiscuye a cada rato, y se imagina en el muelle, en las palmeras , en el ruido de las olas al fondo de la clase
Y tiene el tiempo de un eclipse para contestar una pregunta sobre la filosofía de Descartes
Con qué sutilidad sostiene el examen sobre su mano y se lo entrega a un hombre que no le devuelve después los buenos días
Clara abre la puerta de la clase con los ojos , un rayo de sol se estrella en su cara tranquilamente
Y Clara se va
Se va por la calle con la voz en los cuentos que viven con ella
Se va con las bicicletas cargadas de rodillas que circulan por el carril-bici
Se va con los barcos de la playa , con la rosa de los vientos cuando abre las pestañas
Se va en los detalles, porque posee un don innato para iluminar las cosas
Luego precipita su paso adolescente hacia un autobús, se sienta, y echa la cabeza sobre el cristal de la ventanilla
Clara se apropia de las notas musicales que salen de un altavoz
Y no importa si no suenan canciones , Clara absorbe los olores, los sabores,
y toda la felicidad que pueda soportar

martes, junio 17, 2008

dulce amiga mía

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La llevo siempre dando vueltas por mi sangre. Cuando se pone su disfraz de pájaro
se va volando tres tejados mas al norte de mi casa persiguiendo los colores
de las nubes por sus piernas .
Algunas veces se marcha por un tiempo
y al volver trae los pies llenos de arena
con olor a acantilados y a vientos de otras playas
Pero continuamente regresa con algún regalo: una caracola, un cofre con monedas
un corazón metidito en una caja de cartón entre algas y algunas piedras de coral
Luego lo dejamos en un armario con aroma a miel de flores y a manzanas
junto a las sandalias de ir al mar.
Otras veces se disfraza de invierno
inclinando su cabeza hacia el lado donde eternamente le da el sol
Y me cerca por las calles y pronuncia mi nombre detrás de los cristales mojados por la lluvia.
Cuando me entra la tristeza
nos vamos al bar donde bebe la gente que se traga la tierra.
Y si la pena es insoportable
paseamos hasta al muelle, para mirar los barcos que se alejan, que se hacen diminutos. Después ella les sonríe con los brazos en alto, diciéndoles adiós,
y en mitad de su risa mi pena  se queda dormida 
Y cuando se viste  de verano escoge siempre los colores más vivos , la blusa más fina, los párpados más rosados, el pantalón vaquero con el bolsillo más amplio
Y se sienta ilusionada debajo de la pared más blanca de mi aldea
con los codos apoyados en las rodillas 
con las manos en la cara
con los ojos plantados en el mar
con el bolsillo de sus pantalones lleno de tizas azules.
Pensando en mi

lunes, junio 09, 2008

para seguir

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Para deslizarme por los meses y por los años pongo los recuerdos en su sitio
Para creer en mis causas perdidas deshojo las margaritas que florecen en mi almohada a mas de cien mariposas por segundo
Para entender mi camino me quedo siempre con mis cosas
Con tu nombre que anda siempre por mi casa levantando las persianas
Con los ríos de ventanas que convocas
Con tus huellas dactilares en el libro que leía
Arrojo al mar todo lo que no soy y me quedo solo con lo imprescindible
Un llavero de sonrisas
Un árbol que crece con el vapor de tu aliento
El compartimento secreto del bolsillo de tu blusa
Los verbos que hacen magia con tu ropa
El adjetivo que ocupas en mi boca
Para sobrevivir aprendo
De las flores que se atreven a crecer en los arcenes
De los poemas escritos en voz baja
Del te quiero que pugna por salir de alguna boca
De mis manos que la siento como tuyas
De los abrazos que habitan en el fondo de estos versos
Ya veis el verano llega así
Con los ojos rojos por el polvo que levanta sus ausencias
Con los pies fríos y con la cara helada, de haber volado tanto

viernes, junio 06, 2008

las mismas goteras

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Ruido de tacones en el pasillo
el pomo de una puerta que se cierra
un murmullo de cisterna
Y luego se me aparece desconocida
en su forma de andar descalza por el piso
Y esta repentina compañía se sostiene por los besos que nos damos
Hay encuentros que llegan a través de la rutina de los días
y dejan al amor sin cobertura
que solo tienen el valor de una experiencia
Hay abrazos que llevan pegados un calendario que viajan al pasado
hay una voz oculta que me nombra
una piel que me ofrecen y no es la suya
para que yo la imagine desde el fondo de otra boca
Otra vez viene a acordarse este olvido
para que no me deje llevar por su perfume 
Hasta cuando extranjero en otra piel
hasta cuando buscándola perplejo en estas líneas
Las mismas goteras de siempre en otro cuerpo
que quizás esté luchando también contra la noche

martes, marzo 11, 2008

secretos y silencios

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Algunas veces es mejor no decir nada, porque las palabras pueden haber llegado mucho antes
Hay silencios que amenazan, como un bosque entre la niebla
Pero hay otros que disponen de ventanas, que solo mostramos a quien se ama , y tenemos que aprender a leer entre sus líneas
Echarle un velo a la voz es la estrategia
Una fina melodía de lluvia cayendo en el asfalto, la ciudad está tranquila
Dos cabezas juntas inclinadas hacia la noche, la transparencia del secreto contando confidencias: el amor paseando por la calle
Hay que saber callarse para no romper la intimidad, para que los ojos no se inquieten con preguntas, para permitir que se sigan confesando
¿Para que hablar si no lo iba a entender nadie?
La sombra que proyecta tu silueta con la luz del alumbrado, un aliento de rosas en tu pelo, te acercas a mi oído y enmudeces , tus brazos estrellándose en mis hombros, tu paz resbalando por todos mis caminos, mis sílabas muríendose en tus besos
El suave escalofrío de tu misterio, que me habla de un pájaro cautivo en tu tejado, de la escalera que llevas contigo a todas partes, del grito de coraje que tienes pegado entre los dientes
El silencio es otra dimensión, otra muerte diferente en medio de la acera, el tiro de gracia a la palabra
Tal vez por eso nunca te he preguntado por ese puñado de alpiste que llevas guardado en tu mano
Quién sabe si la clave de tu silencio no es en el fondo una promesa

lunes, febrero 04, 2008

echando los visillos

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Y estas últimas publicaciones han sido casi despedidas, casi un adiós
La razón secreta de uno mismo, emociones que se duermen, o que a los sitios les hace falta algunas veces el olor a cerrado para mirarlos después con otros ojos
Pero dejaré abierta la puerta a estas "respiraciones de verano" no por nada en particular
Ya sabes que de vez en cuando las letras ocupan el lugar de las palabras , por si algún día entras por aquí y vuelves a leer el descarado amor que me he arriesgado a dejarte reflejado en este blog, o por si más adelante insisto en repasar los recuerdos, a explicarte como se ve la calle desde mi ventana, el buque a lo lejos, el viejo del muelle, el olor a salitre
O quién sabe si algún día te puedo contar: la manera tan amable que tiene de acercarme la silla, la velocidad tan extraña con la que se disuelve el hielo en su vaso, o cómo se me trastoca la voz al pronunciarle un te echo de menos. Y yo vuelvo y te lo digo
Recuerda que hace algún tiempo, en un verano, yo tan sólo pasaba por aquí, y surgieron las primeras letras, para explicar un sentimiento, para ilusionarme con lo que estaba contando, con palabras de buen olor, aunque la mayoría de ellas estuviesen escritas en las suelas de mis zapatos.
No es un problema de sinceridad. Porque yo, olvidando mi pudor, me he pasado mucho tiempo desnudándome
He contado historias a partir de algunas pinceladas, intentando rechazar la palabrería cursi del amor, y en otros textos he llegado a creerme lo que escribía.
Porque reconozco también que he avistado molinos de viento sobre los tejados, aunque juraría que tengo pruebas de que existen,
Ni tampoco es un asunto de imaginación, porque a mí la imaginación me tiene condenado a cadena perpetua, solo se me detiene, en las puertas de una perrera, o en los ojos de una vaca en el umbral del matadero, pidiendo clemencia
También comprenderéis que para ciertos silencios no hay ninguna explicación
En fin , a lo que iba ; que ustedes mis amigos formáis parte de mis lecturas. A los que conozco os seguiré leyendo y comentando en vuestras páginas. Mi gratitud a los desconocidos , a los que llegan a través de la casualidad, y por supuesto a ti en particular, que adornaste con geranios los balcones de mi casa . En ese mi primer post, en donde te insinuaba entre líneas, que la razón de estar vivos reside en los demás
Aquel niño subido al carrusel, aquel chiquillo moviendo el timón del barco de pesca de la feria, quiere hacerse cargo, por ahora, del resto de este invierno
Hasta pronto.

miércoles, enero 23, 2008

actitudes

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Esta mañana me puse mis zapatos despojados de memoria y un abrigo al que le faltan cuatro letras para quitarme este frío
El viento de poniente golpeaba las señales luminosas de la autovía
Los faros amarillos de mi coche atravesaron la niebla de un puente
La luz violeta del amanecer se fugó sobre un camión de mudanzas
Escuché en la radio noticias de guerras de muy lejos
Un taxi a punto estuvo de atropellar a un corazón abandonado en un bordillo
Vi labios con las manos hambrientas, pidiendo por las aceras
Besos marginados pasando la noche al raso
Policías floreciendo en las cunetas en donde tú siempre eres el malo
Individuos uniformados limpiando los cristales del Mc Donald
Gente fumando en ayunas, ahogando sus colillas en los sumideros, confabulando contra el día
Miré unos seres extraños escondidos detrás de sus caretas que se negaban a vivir con sus ojeras
En un banco del paseo la insensibilidad le estaba concediendo una victoria póstuma al amor, mientras que las falsas apariencias aplaudían
Escuché el violín de una ambulancia con breves notas de morfina
La soledad se afirmaba en cada esquina, la lluvia ensuciaba los cristales y todo estaba tan oscuro como la luz de una cerilla cuando se apaga
Nadie sabía nada de los corazones muertos en los arcenes ni del prófugo olor a encuentro de las plazas
Actitudes de un día amaestradas por la gente incapaz de inventarse otra rutina
Esta mañana me hice una pequeña herida en el fondo de mis ojos que me duele cuando miro
Contarte como esta mañana me sorprendió el momento menos malo del día mirando por la ventanilla de mi coche los barcos del desguace, que no se hundieron
Si amaneció, no lo recuerdo.

sábado, enero 12, 2008

a veces llegan barcos

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La toalla en la piel al salir de la ducha, lo blanca que parece sin su blusa, el ritmo de su aliento en el cristal de la repisa en la que guarda sus colonias y sus cosas
Nada podrá alterar el gesto pensativo que siempre la acaricia al mirarse en el espejo donde se descubre reflejada
Y es capaz de entretenerse: en la lágrima de agua que cae de un grifo, en la gota de humedad que se desliza en el azulejo, en el regalo por los treinta años que pronto cumplirá su sobrino . Y es esa forma que tiene de mirarlo todo, proclamando con sus ojos que es frágil
Y caminando desde el baño a la habitación va dejando en sus pasos confesiones y en el aire el aroma del perfume con olor a rosas que se ha puesto
Lo lleva todo en su cara , en su boca. Y piensa que debe acostumbrarse a envejecer, que el arte de los años es no darse nunca por vencida
Se le ve feliz paseando por la calle, y se muerde los labios cuando una amiga le pregunta algo, por ejemplo , del amor
Porque vuelve a tener los ojos brillantes casi húmedos
Alguien ha invadido su presencia, algo le pasa dentro, algo que la ocupa sin saber por donde ha entrado.
Sus sesenta y tantos años los ha dejado en casa , los ha puesto en un jarrón como una flor
Y cuando se encuentra con él en la puerta oscura de un café, siente como renacen las palabras en una conversación de confidencias
Y vuelve a mirar con ojos de muchacha la ropa fugitiva de los maniquíes de las rebajas
Se pregunta si le quedaría bien esa falda roja, o en tono de broma; cómo le sentaría el gracioso encaje de una diminuta ropa interior. Y hay una mano por encima de su hombro que le asegura que se ponga lo que se ponga siempre estará guapa.
Es necesario el secreto para saberlo todo, por eso se siguen la risa por las aceras, sienten la duda del beso en la boca, exploran el calor resistente de las brasas. Porque empiezan a comprenderse en todos sus rigores
Ella lo agarra buscando un lugar entre sus brazos, un refugio, un sitio donde protegerse
Y piensan: en sandalias en la orilla del mar, en sus ropas mezcladas en el armario, en la fragancia que habita en las palmas de sus manos, en dejar breves notas al pie de sus ventanas
Ya no conciben el riesgo del futuro pero sí que viven el presente
No quieren trasnochar, no tienen edad para eso, pero apuran el sentido de los amaneceres paseando de la mano en una playa
Él le preguntará por el cumpleaños de su sobrino , ella le dirá que estuvo bien
Después ella le comentará cualquier cosa: que tal el reúma, hace frío, te quiero.