A lo mejor eres tú esa sombra que persigue mis pasos
bajo el cielo de noviembre
o ese perrito abandonado que duerme enroscado al lado de mi cama
Lo mismo son tuyas las calles
por las que siempre ando con las manos vacías
Quizás seas tú la luz que entra cuando se abre una puerta
el sol que sale en mitad de un paseo
o la rana que le canta a la Luna
sobre una charca pequeña
Tal vez hayas juntado tú hoy en mi mesa
un bolígrafo y un papel
para que las palabras dibujen con tu forma
una rana, un sol, un perrito, una calle, una sombra
para que el amor pueda asirse a cualquier cosa
Qué haría, me pregunto
si no me merodearan esos presagios
Qué sería de mí sin esa lucecita
que me ofrece un trozo de eternidad en sus diminutos destellos
Y ese minúsculo parpadeo resulta ser
lo mejor que me ha pasado
miércoles, noviembre 09, 2011
lunes, octubre 24, 2011
primeras luces
Y los domingos le gusta pasear por los adoquines mojados
de las calles muertas del amanecer
despistando a la ciudad
fundiéndose con el brillo del asfalto
y el rugido de los primeros tranvías
Se hace la distraída; saluda a un gato
que sale temprano de su tejado y me mira de reojo
como si no supiera que la sigo muy de cerca
Se para en el quicio oscuro de una esquina
y trepa hasta ponerse de pie en la barandilla de un balcón
Siempre hace lo mismo cuando siente la necesidad
de inventarse un nombre nuevo a lo que siente
Y es en ese justo momento cuando se vuelve hacia mí
y con un rostro encantador pronuncia la palabra lluvia
te juro que veo como el diptongo se le sale de sus labios
mojados y da un salto hasta mi boca
Entonces cierra los ojos y se deja caer con la misma elegancia
que descienden la cosas preciosas
antes de que se estrelle contra el suelo
no tengo más remedio que sujetarla con mis brazos
Inevitablemente rodamos por la acera, oyéndonos reír
tiritando de frío, igual que tiemblan las cuerdas de mi tendedero
cuando pongo a secar sus calcetines
Así de grande es mi confianza —me dice
estirando los brazos todo lo que puede
con su mentón hundido en mi clavícula
con esa manera que tiene tan arriesgada
de ponerle medida a los sentimientos
de las calles muertas del amanecer
despistando a la ciudad
fundiéndose con el brillo del asfalto
y el rugido de los primeros tranvías
Se hace la distraída; saluda a un gato
que sale temprano de su tejado y me mira de reojo
como si no supiera que la sigo muy de cerca
Se para en el quicio oscuro de una esquina
y trepa hasta ponerse de pie en la barandilla de un balcón
Siempre hace lo mismo cuando siente la necesidad
de inventarse un nombre nuevo a lo que siente
Y es en ese justo momento cuando se vuelve hacia mí
y con un rostro encantador pronuncia la palabra lluvia
te juro que veo como el diptongo se le sale de sus labios
mojados y da un salto hasta mi boca
Entonces cierra los ojos y se deja caer con la misma elegancia
que descienden la cosas preciosas
antes de que se estrelle contra el suelo
no tengo más remedio que sujetarla con mis brazos
Inevitablemente rodamos por la acera, oyéndonos reír
tiritando de frío, igual que tiemblan las cuerdas de mi tendedero
cuando pongo a secar sus calcetines
Así de grande es mi confianza —me dice
estirando los brazos todo lo que puede
con su mentón hundido en mi clavícula
con esa manera que tiene tan arriesgada
de ponerle medida a los sentimientos
miércoles, octubre 05, 2011
lo que sea
Me dices que por las grietas de las paredes de tu casa
está rezumando un líquido negro
que acelera el desamparo que te invade
Me afirmas que el ruido del motor del frigorífico
no te deja dormir por la noche
Me cuentas que tu despertador se pone triste a las seis de la mañana
y que la pena que tiene se llama recorte de plantilla
Desconsolada me clavas en las mejillas las esquirlas
de la palabra desempleo
Como queriendo cambiar de conversación
te soplas la cara con las manos y declaras
que hace calor , que parece que octubre tenga días
que son de agosto
Pero que en verdad has llamado a mi puerta
para decirme que el lunes te cortan la luz
que no has podido hacer la compra
Y como llorando de lástima me pides
un puñadito de arroz para hacerte una ensalada
que si no tengo que te da igual
que te conformas con un par de tomates
unas hojas de lechuga, un abrazo, lo que sea
está rezumando un líquido negro
que acelera el desamparo que te invade
Me afirmas que el ruido del motor del frigorífico
no te deja dormir por la noche
Me cuentas que tu despertador se pone triste a las seis de la mañana
y que la pena que tiene se llama recorte de plantilla
Desconsolada me clavas en las mejillas las esquirlas
de la palabra desempleo
Como queriendo cambiar de conversación
te soplas la cara con las manos y declaras
que hace calor , que parece que octubre tenga días
que son de agosto
Pero que en verdad has llamado a mi puerta
para decirme que el lunes te cortan la luz
que no has podido hacer la compra
Y como llorando de lástima me pides
un puñadito de arroz para hacerte una ensalada
que si no tengo que te da igual
que te conformas con un par de tomates
unas hojas de lechuga, un abrazo, lo que sea
domingo, septiembre 25, 2011
de vuelta de París
Después de haber estado conduciendo durante toda la noche
me detengo en una mojada estación de servicio
para llenar el depósito de combustible
de mi Seat Ibiza
Cinco de la mañana
la lluvia salpica los paneles luminosos de la gasolinera
hace mucho frío a esta hora en Saint Jean de Luz
Mientras lleno el depósito
una mujer se despierta dentro mi coche
sin arreglar, despeinada, deslumbrada por los faros
de los camiones que entran a repostar
Lleva mi cazadora apoyada en sus hombros
y un mapa de carreteras en la mano
Baja la ventanilla y con cara de cansancio me pregunta
dónde estamos, cuánto falta para llegar
Su voz me ofrece de pronto todo el calor que necesito
Yo levanto la mano y le hago un gesto
no para decirle buenos días
ni que aún nos quedan dos horas de viaje
Es una señal para declararle
que me gusta verla
que ella es todo lo que tengo
me detengo en una mojada estación de servicio
para llenar el depósito de combustible
de mi Seat Ibiza
Cinco de la mañana
la lluvia salpica los paneles luminosos de la gasolinera
hace mucho frío a esta hora en Saint Jean de Luz
Mientras lleno el depósito
una mujer se despierta dentro mi coche
sin arreglar, despeinada, deslumbrada por los faros
de los camiones que entran a repostar
Lleva mi cazadora apoyada en sus hombros
y un mapa de carreteras en la mano
Baja la ventanilla y con cara de cansancio me pregunta
dónde estamos, cuánto falta para llegar
Su voz me ofrece de pronto todo el calor que necesito
Yo levanto la mano y le hago un gesto
no para decirle buenos días
ni que aún nos quedan dos horas de viaje
Es una señal para declararle
que me gusta verla
que ella es todo lo que tengo
domingo, septiembre 18, 2011
de pronto el otoño
La mujer que lleva echada la cabeza sobre la ventana de un tren de cercanías tiene un nudo de vidrio en la garganta
le ha llegado de pronto la amargura insoportable del otoño
llora sin un solo gemido con una constante sensación de vacío
Desde la ventanilla ve lo mejor de la bahía:
el muelle, las casas de pescadores, las veletas que le colocaron en sus ratos de ocio, el grito de las gaviotas rompiendo el silencio de los barcos
Y le viene la pena
y en vez del agua azul ve desiertos amarillos
Los ojos grandes profundamente húmedos
tiene miedo a la palabra olvido, a llegar a casa y saberla vacía
Se le ha muerto y estaba sentado como ella
al lado de la ventana, mirando las palomas, liando un Farias
en esa posición le llegó el infarto; de bruces, contemplando el vuelo de las aves
Agridulce y romántica , su blusa coquetea
con la luz de una mañana densa como el plomo
La mujer que tiene inclinada la cabeza sobre la ventanilla del tren
guarda un secreto en su bolso
Después cruza las traviesas desgastadas de una estación
dónde cae la lluvia en espirales grises
Solitaria y ajena se aproxima a un parque
que misteriosamente le sonríe
La mujer incompleta mete las manos en el bolso
y saca las migajas de pan que guardó esta mañana
pensando en las palomas
y abre de par en par su risa soleada
Suavemente encadenada al recuerdo de su padre
y a sus costumbres
* Sé que el pobre Matías hubiera firmado una muerte tan rápida
le ha llegado de pronto la amargura insoportable del otoño
llora sin un solo gemido con una constante sensación de vacío
Desde la ventanilla ve lo mejor de la bahía:
el muelle, las casas de pescadores, las veletas que le colocaron en sus ratos de ocio, el grito de las gaviotas rompiendo el silencio de los barcos
Y le viene la pena
y en vez del agua azul ve desiertos amarillos
Los ojos grandes profundamente húmedos
tiene miedo a la palabra olvido, a llegar a casa y saberla vacía
Se le ha muerto y estaba sentado como ella
al lado de la ventana, mirando las palomas, liando un Farias
en esa posición le llegó el infarto; de bruces, contemplando el vuelo de las aves
Agridulce y romántica , su blusa coquetea
con la luz de una mañana densa como el plomo
La mujer que tiene inclinada la cabeza sobre la ventanilla del tren
guarda un secreto en su bolso
Después cruza las traviesas desgastadas de una estación
dónde cae la lluvia en espirales grises
Solitaria y ajena se aproxima a un parque
que misteriosamente le sonríe
La mujer incompleta mete las manos en el bolso
y saca las migajas de pan que guardó esta mañana
pensando en las palomas
y abre de par en par su risa soleada
Suavemente encadenada al recuerdo de su padre
y a sus costumbres
* Sé que el pobre Matías hubiera firmado una muerte tan rápida
viernes, agosto 26, 2011
procesos alquímicos
Su piel es tan vulnerable que se le quema con el sol
sus piernas tienen varices a la altura de los muslos
sus pechos breves como dos cubitos de hielo
tiene unas pequeñas estrías en el vientre
y unas cuantas arrugas en la cara; se le empieza a notar los años
casi se me olvida el frágil esqueleto que la sostiene
Irreverente a la exhibición:
no es de esas mujeres que lleven detrás de sí
pendientes tantos ojos
Mejor ignoremos el encuadre y entremos dentro
en sus secretos
en lo que solo es capaz de adivinar la mirada oculta de los orfebres
Quítale con tus ojos uno a uno todos los velos que la cubren
hasta alcanzar el corazón por transparencia
Después pondrás en tela de juicio las trampas visuales
que antes mirabas
En vez de venas dilatadas descubrirás floraciones azules en sus piernas
Comprenderás que las estrías tatuadas en su vientre
eran trazos de pintura al óleo, como si hubiera intentado dibujarla
un pintor renacentista
Intuirás que las arrugas de su cara era el icono de su signo zodiacal
Y es que la belleza como sabéis se hace a veces la loca
y se manifiesta de diferentes formas
Y si no sabemos entender sus procesos alquímicos
si no podemos averiguar de que flor se trata
tendremos que escapar de lo impuesto
y aprender, como yo he aprendido, a mirar
con los ojos cerrados
Como explicaros que ella es emoción pura
que daría mi vida
porque un día de invierno
me dejara quitarle los leotardos de sus piernas
o simplemente
porque me permitiera dormir en su tejado mientras llueve
con la melodía de un piano lento
abrazado a cualquier gato
sus piernas tienen varices a la altura de los muslos
sus pechos breves como dos cubitos de hielo
tiene unas pequeñas estrías en el vientre
y unas cuantas arrugas en la cara; se le empieza a notar los años
casi se me olvida el frágil esqueleto que la sostiene
Irreverente a la exhibición:
no es de esas mujeres que lleven detrás de sí
pendientes tantos ojos
Mejor ignoremos el encuadre y entremos dentro
en sus secretos
en lo que solo es capaz de adivinar la mirada oculta de los orfebres
Quítale con tus ojos uno a uno todos los velos que la cubren
hasta alcanzar el corazón por transparencia
Después pondrás en tela de juicio las trampas visuales
que antes mirabas
En vez de venas dilatadas descubrirás floraciones azules en sus piernas
Comprenderás que las estrías tatuadas en su vientre
eran trazos de pintura al óleo, como si hubiera intentado dibujarla
un pintor renacentista
Intuirás que las arrugas de su cara era el icono de su signo zodiacal
Y es que la belleza como sabéis se hace a veces la loca
y se manifiesta de diferentes formas
Y si no sabemos entender sus procesos alquímicos
si no podemos averiguar de que flor se trata
tendremos que escapar de lo impuesto
y aprender, como yo he aprendido, a mirar
con los ojos cerrados
Como explicaros que ella es emoción pura
que daría mi vida
porque un día de invierno
me dejara quitarle los leotardos de sus piernas
o simplemente
porque me permitiera dormir en su tejado mientras llueve
con la melodía de un piano lento
abrazado a cualquier gato
martes, julio 19, 2011
completamente falso
Aún tengo la certidumbre del recuerdo
de aquella lluviosa noche de invierno en la estación
Y no es cierto que ella me dijera “coge una estrella para mi”
Eso es falso, completamente falso
Como también es mentira que la Luna se desmayara
sobre los rizos de su pelo, eso fue solo un rumor, un cotilleo
Es más, el cielo al verla no puso nada de su parte
Menos cierto aún es que ella gritara mi nombre en el andén
rompiendo en mil pedazos la noche
Ni que su figura tuviese la apariencia de una tarjeta postal
esa es otra forma de no querer ver la realidad
que no nos lleva a ningún sitio
No, ella no era tan de película
ni de lejos se parecía a Greta Garbo
y ni falta que le hacía
Era frágil, tenaz, segura, casi guapa
era habitante de mis bosques encantados
Para nada olía a Chanel nº5
olía a invierno, como huelen las violetas
o los crisantemos cuando hace frío
Nadie como yo sabe exactamente como apareció aquella noche
A veces las personas son simples y sencillas:
Yo me bajé del tren y la llamaba
mas viva que nunca en mi garganta
Ella apartaba el paraguas para verme
levantaba la mirada
y se mojaba
de aquella lluviosa noche de invierno en la estación
Y no es cierto que ella me dijera “coge una estrella para mi”
Eso es falso, completamente falso
Como también es mentira que la Luna se desmayara
sobre los rizos de su pelo, eso fue solo un rumor, un cotilleo
Es más, el cielo al verla no puso nada de su parte
Menos cierto aún es que ella gritara mi nombre en el andén
rompiendo en mil pedazos la noche
Ni que su figura tuviese la apariencia de una tarjeta postal
esa es otra forma de no querer ver la realidad
que no nos lleva a ningún sitio
No, ella no era tan de película
ni de lejos se parecía a Greta Garbo
y ni falta que le hacía
Era frágil, tenaz, segura, casi guapa
era habitante de mis bosques encantados
Para nada olía a Chanel nº5
olía a invierno, como huelen las violetas
o los crisantemos cuando hace frío
Nadie como yo sabe exactamente como apareció aquella noche
A veces las personas son simples y sencillas:
Yo me bajé del tren y la llamaba
mas viva que nunca en mi garganta
Ella apartaba el paraguas para verme
levantaba la mirada
y se mojaba
miércoles, julio 06, 2011
La insolencia de ser libre
Yo salía de trabajar y era de noche
la vi llegar, cruzar por mi lado lentamente
sin prisas, apenas sin verme
Sujetaba un pequeño candil entre las manos
sus talones heridos de tanto andar
su mochila al hombro; su vocación de guardar
el otro espacio donde vive
Pasó sin olor, sin ruido, sin dejar huella
Mis ojos la siguieron un momento
se paró en un descampado
y les fue echando a unos gatos las sobras de su comida
Volvió la cabeza y me preguntó si podía llevarla
en mi coche hasta el cruce de una carretera comarcal
Durante el camino me dijo algo bonito
sobre el río, el álamo, el verdor de la montaña
me habló de un pueblo donde ya no vive nadie
de la crueldad de los que matan animales
de sus estudios en la universidad de Verona
también me aseguró que no sabe defenderse de la gente
Antes de bajarse del coche le pregunté su nombre
Se llama Bianca, se dirigía a Portugal
lleva en sus manos una tierna indefensión
y es fresca como la hierbabuena que crece libre
en la rivera
Para proteger su territorio guarda en su bolsillo
un retrato de la Virgen de Mantegna
—Arrivederci , ojala la vida nos regale otro encuentro —dijo sonriendo
con esa forma que tienen de despedirse
los que saben que nunca mas se van a ver
Y se fue:
con su arrogante protesta
atravesando desconocidos caminos
muy lejos de avenidas y autopistas
Por el retrovisor la vi alejarse
alumbrada solo por la feliz intermitencia
de mi Seat Ibiza
Y se le veía tan sólida lejos de la influencia
de la raza humana.
la vi llegar, cruzar por mi lado lentamente
sin prisas, apenas sin verme
Sujetaba un pequeño candil entre las manos
sus talones heridos de tanto andar
su mochila al hombro; su vocación de guardar
el otro espacio donde vive
Pasó sin olor, sin ruido, sin dejar huella
Mis ojos la siguieron un momento
se paró en un descampado
y les fue echando a unos gatos las sobras de su comida
Volvió la cabeza y me preguntó si podía llevarla
en mi coche hasta el cruce de una carretera comarcal
Durante el camino me dijo algo bonito
sobre el río, el álamo, el verdor de la montaña
me habló de un pueblo donde ya no vive nadie
de la crueldad de los que matan animales
de sus estudios en la universidad de Verona
también me aseguró que no sabe defenderse de la gente
Antes de bajarse del coche le pregunté su nombre
Se llama Bianca, se dirigía a Portugal
lleva en sus manos una tierna indefensión
y es fresca como la hierbabuena que crece libre
en la rivera
Para proteger su territorio guarda en su bolsillo
un retrato de la Virgen de Mantegna
—Arrivederci , ojala la vida nos regale otro encuentro —dijo sonriendo
con esa forma que tienen de despedirse
los que saben que nunca mas se van a ver
Y se fue:
con su arrogante protesta
atravesando desconocidos caminos
muy lejos de avenidas y autopistas
Por el retrovisor la vi alejarse
alumbrada solo por la feliz intermitencia
de mi Seat Ibiza
Y se le veía tan sólida lejos de la influencia
de la raza humana.
lunes, junio 20, 2011
confianza
El viernes fui a comprar un saco de pienso para mi perro
la chica de la tienda me dijo que ya no tenían de esa marca
que habían dejado de fabricarlo
Recuerdo que me costó mucho encontrar un pienso que le gustara
su anterior dueño, un cazador, lo tenía atado día y noche a una estaca
y hasta que lo rescaté , lo único que comía era pan duro lleno de moho
Un mes me llevé probando distintas marcas
hasta que encontré este pienso que ya no se fabrica
y que ha estado comiendo durante toda su vida
Entonces compré uno cualquiera en una tienda de mascotas
llené su comedero
me agaché a su lado
y me comí una de las croquetas
Mi perro movió el rabo y comenzó a comer
comprendí que mi perro nunca se había mirado en ningún espejo
simplemente me miró y confíó en mí
Pasa como cuando un corazón solitario
se siente reflejado en unos ojos que lo mira
No está acostumbrado a encontrar
flechas en el aire a nombre de él
y le hace falta un gesto, un detalle, buscar la confianza
y la podrás necesitar en este puzzle
que vas completando de la vida
no en lo que se vislumbra con las piezas encajadas
si no en lo que no ha mostrado todavía
los trozos incompletos del rompecabezas
Por eso un perro se mira en ti
y se come una comida que le sabe a caricia
o un corazón solitario se mira en unos ojos
y ve un faro
la chica de la tienda me dijo que ya no tenían de esa marca
que habían dejado de fabricarlo
Recuerdo que me costó mucho encontrar un pienso que le gustara
su anterior dueño, un cazador, lo tenía atado día y noche a una estaca
y hasta que lo rescaté , lo único que comía era pan duro lleno de moho
Un mes me llevé probando distintas marcas
hasta que encontré este pienso que ya no se fabrica
y que ha estado comiendo durante toda su vida
Entonces compré uno cualquiera en una tienda de mascotas
llené su comedero
me agaché a su lado
y me comí una de las croquetas
Mi perro movió el rabo y comenzó a comer
comprendí que mi perro nunca se había mirado en ningún espejo
simplemente me miró y confíó en mí
Pasa como cuando un corazón solitario
se siente reflejado en unos ojos que lo mira
No está acostumbrado a encontrar
flechas en el aire a nombre de él
y le hace falta un gesto, un detalle, buscar la confianza
y la podrás necesitar en este puzzle
que vas completando de la vida
no en lo que se vislumbra con las piezas encajadas
si no en lo que no ha mostrado todavía
los trozos incompletos del rompecabezas
Por eso un perro se mira en ti
y se come una comida que le sabe a caricia
o un corazón solitario se mira en unos ojos
y ve un faro
sábado, mayo 21, 2011
Hay velas que se encienden con otra vela
Quién te ha visto y quién te ve
Hace apenas unos meses escuchabas un trueno y empezabas a temblar
oías llaves carceleras y echabas a correr
Y ahora amas la tormenta y están cambiando de sitio tus fantasmas
Una noche de relámpagos sales a la calle
feliz, rebosante de dudas y nerviosa
y te diriges a una verja enmohecida por la lluvia
mueves el pesado cerrojo y abres la cancela
Pisoteas un charco lleno de nubes
te vas hasta el fondo de un jardín que te conoce
y compartes con la lluvia los recuerdos
que llevas contigo a todas partes :
los armarios con olor a naftalina, tu primer par de medias
el chucho herido que recogiste y que tú te empeñaste en cuidar
Todo eso es tuyo porque lleva tu nombre
y te marchas aliviada en medio de un chaparrón
Te vas
con el roce de las medias que fuiste
con el liquen del armario pegado a tus dedos
con un ladrido que rezuma agua y agua
Acostumbrados gestos a los que sin darte cuenta
empiezas de nuevo a retornar
Y dejas atrás ese tiempo pensando que ya no es tuyo
pero que se parece tanto a ti
La tormenta ha dejado tu casa a oscuras
abres la puerta en el mismo instante
que arrojas una arcada
te llevas la mano al vientre y piensas
cómo sera esa chiquilla que está creciendo dentro de ti
Mientras se te van pasando las naúseas
enciendes una vela
con otra vela
Como cuando eras una niña, de esa justa manera
alumbraba tu madre el libro de cuentos que te leía
en las noche de verano
en un banco al fondo de un jardín
que tenía una verja con un cerrojo oxidado
Hace apenas unos meses escuchabas un trueno y empezabas a temblar
oías llaves carceleras y echabas a correr
Y ahora amas la tormenta y están cambiando de sitio tus fantasmas
Una noche de relámpagos sales a la calle
feliz, rebosante de dudas y nerviosa
y te diriges a una verja enmohecida por la lluvia
mueves el pesado cerrojo y abres la cancela
Pisoteas un charco lleno de nubes
te vas hasta el fondo de un jardín que te conoce
y compartes con la lluvia los recuerdos
que llevas contigo a todas partes :
los armarios con olor a naftalina, tu primer par de medias
el chucho herido que recogiste y que tú te empeñaste en cuidar
Todo eso es tuyo porque lleva tu nombre
y te marchas aliviada en medio de un chaparrón
Te vas
con el roce de las medias que fuiste
con el liquen del armario pegado a tus dedos
con un ladrido que rezuma agua y agua
Acostumbrados gestos a los que sin darte cuenta
empiezas de nuevo a retornar
Y dejas atrás ese tiempo pensando que ya no es tuyo
pero que se parece tanto a ti
La tormenta ha dejado tu casa a oscuras
abres la puerta en el mismo instante
que arrojas una arcada
te llevas la mano al vientre y piensas
cómo sera esa chiquilla que está creciendo dentro de ti
Mientras se te van pasando las naúseas
enciendes una vela
con otra vela
Como cuando eras una niña, de esa justa manera
alumbraba tu madre el libro de cuentos que te leía
en las noche de verano
en un banco al fondo de un jardín
que tenía una verja con un cerrojo oxidado
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