Hay una fuerza tensa en el silencio de la ciudad vista desde arriba
Hay un brillo de lluvia derramada
sobre la superficie roja del tejado
Hay un horizonte , un paisaje
un rumor de carreteras y de centros comerciales
Buscamos la felicidad en las cosas que miramos
en los sitios en los que estamos
en el humo del cigarrillo que me fumo
en la plataforma oxidada de una escalera contra-incendios
Es necesario dejar atrás la rutina
para saber contemplar cierta belleza
El secreto consiste en asumir la oscuridad
en mirar la escena desde dentro
en percibir ese íntimo eco silencioso que hace que vuelvas la cabeza
Aprender a oír los cantos de agua en las rejillas del desagüe
a contemplar los gatos maullando en los pretiles
a los pájaros volando en la fachada
Admirar el batir de unas alas de gaviota que se posa en unos cables
o el sonido que produce una pinza al caer del tendedero
Se trata siempre de aspirar a robarle a la vida algún detalle
porque resulta que apreciar es estar vivo
Ya sabes de lo que hablo ;
tarde o temprano acabarás preguntándote que miras
El día de pronto se retira
Por la noche los tejados se despueblan
solo la Luna observa de reojo
Las chimeneas demandan nuestra sombra
Hay suspiros que mueven las veletas
Tu presencia invadiendo las antenas
Tu nombre saliendo de mis labios
Hay peces bailando por mi espalda
Hay pasión en los cristales de mis gafas
Porque el amor comienza en la retina
y luego
no sabe detenerse
Hay una belleza intacta en tu manera
de tender la ropa en la azotea
.
domingo, abril 22, 2007
miércoles, abril 18, 2007
una cierta simetría
Los muñecos flotando en la bañera, el vaso de leche en la azotea, lanzarme en los brazos de mi madre, y de pronto de aquello hace ya tanto
El perfume del primer beso, tu enamorada sonrisa, mis dos mejillas: en tu cuerpo y en tu memoria , y después el recurso de andar solo
Hay un orden limpio en la conciencia, una cadencia, una cierta simetría
Recuerdos que llegan hoy tan frescos como la ropa tendida en las terrazas
Quizás abril sea eso, detenerme a contemplar, colarme por las ventanas, reconocerte en los tejados, en las mañanas , en las paredes y su cal blanca
Hay formas de caminar y estar parado si crees en la claridad que te precede
Alegría de imaginar mas que de estar , adivinar tu luz en el reverso de una estrella o en la nostalgia de algo que ya ni recuerdo haber tenido
El pecado ahora es no vivir el momento
El perfume del primer beso, tu enamorada sonrisa, mis dos mejillas: en tu cuerpo y en tu memoria , y después el recurso de andar solo
Hay un orden limpio en la conciencia, una cadencia, una cierta simetría
Recuerdos que llegan hoy tan frescos como la ropa tendida en las terrazas
Quizás abril sea eso, detenerme a contemplar, colarme por las ventanas, reconocerte en los tejados, en las mañanas , en las paredes y su cal blanca
Hay formas de caminar y estar parado si crees en la claridad que te precede
Alegría de imaginar mas que de estar , adivinar tu luz en el reverso de una estrella o en la nostalgia de algo que ya ni recuerdo haber tenido
El pecado ahora es no vivir el momento
Porque hay en la mirada un perfil nuevo, un azul desprendido en la retina, y en aire el leve rumor de una voz que me susurra que aún no tengo edad para anclarme en el pasado
Sus cadenas son tan fuertes que ya no quiero regresar, sólo quedarme
Y para que hoy ocurra esto he tenido que soportar el dolor de no alcanzar lo más lejano.
Y para que hoy ocurra esto he tenido que soportar el dolor de no alcanzar lo más lejano.
domingo, abril 08, 2007
mientras llueve
Saber lo que queremos no es tan necesario , pero si saber como lo queremos
al menos eso pienso ahora
que estoy mas cerca del otoño que de la primavera
Porque todas las circunstancias están en movimiento
Porque todas las circunstancias están en movimiento
y algunas ocurren sin nosotros
por ejemplo; el calor del beso que dejaste ayer en mi camisa
mi camisa mojada ahora por la lluvia
la contundencia de que el tiempo va pasando y lo que tendrá que ocurrir quedará a voluntad de nuestro riesgo
del deseo de abandonar o de dejarlo prosperar en nuestras manos
Son cosas que observo
mientras paseo con las manos en los bolsillos o me tomo un café en cualquier bar
Un chaparrón se desploma en los tejados
Un chaparrón se desploma en los tejados
me resguardo de los chubascos en algun hueco o en el saliente oscuro de un balcón
De pronto uno descubre que la fuerza que vemos en el agua
De pronto uno descubre que la fuerza que vemos en el agua
depende de la luz, de la postura , de la cercanía del faro de algun coche
Somos como esa tormenta indefinida
Somos como esa tormenta indefinida
como esa frecuencia de las gotas sobre el rostro
la manera que tiene el agua de mojarnos
y tal vez de acariciarnos
somos la forma que tienen las calles de mirarnos
Nada ocurre sin motivo :
Nada ocurre sin motivo :
una farola que se enciende y que se apaga según le solple el viento
el goteo de la lluvia en la cornisa
el modo de alternar de los semáforos
las ganas de quedarte o de salir para mojarte
Dependemos del capricho de las cosas
Dependemos del capricho de las cosas
del antojo de un color
de la táctica que utilizes
al quitarte los pendientes.
sábado, marzo 31, 2007
me gusta...
Me gusta idear el contorno azul de tus caderas
me gusta la frase "¿cómo estás bollete?" naciendo de tus labios
me gusta acariciar tu cuerpo con vocales de colores
me gusta lo que callo y lo que sueño
me gustan estas palabras abriendo los telones de mis ansias
me agrada esa verdad que te sigue por las calles y las 4 estaciones que convergen en tu cuerpo.
A veces eres esa piel adherida a las cosas
A veces eres esa piel adherida a las cosas
otras el zapato perdido de un bebé en una ventana
o esa canción inolvidable que habla de la ausencia de unas manos
pero siempre me pareces humana a cada instante.
Y yo te imagino con 5 primaveras de adelanto
Y yo te imagino con 5 primaveras de adelanto
con esos gestos de amor para las cosas y sin ese modo avaro de pensar de las personas
algo así al recuerdo que conservo de mi abuela.
Porque quiero que estés conmigo y también que puedas estar en otra parte
Porque quiero que estés conmigo y también que puedas estar en otra parte
que te sientas inquieta de las excavadoras que apagan el paisaje
de la gente muriendo en un espacio de fronteras
de los animales que contienen el aliento al mirar a un cazador que se atreve a dispararles.
Porque te quiero conectada a tus raíces
Porque te quiero conectada a tus raíces
olvidándote de la disciplina de la amnesia obligatoria: ese vivir de espaldas a preguntas y respuestas
En definitiva, que traduzcas el saber y la belleza.
Y para cruzar contigo la barrera de las letras, hazme soñar tu sueño
Y para cruzar contigo la barrera de las letras, hazme soñar tu sueño
y me despertaré entendiendo el teorema que descifra el color de las miradas.
Y si alguna vez yo siento tu presencia
Y si alguna vez yo siento tu presencia
vete preparando para la lucha cuerpo a cuerpo.
Yo a cambio no te prometo nada
Yo a cambio no te prometo nada
tan solo crecer con el peso de tu nombre en mis pestañas.
lunes, marzo 26, 2007
la esperanza de las calles
Horizontales: las carreteras , los coches, y las calles
Verticales: las farolas, los edificios, y su silueta
Atraviesa preocupada por un paso de peatones, con ese miedo de cruzarlo y no hallar nada, con esa tristeza tan pequeña que le cabe en un pañuelo
Y se sienta en un banco que hay en la otra acera donde la esperanza del encuentro va admitiendo pasajeros
Y allí aguarda a que el semáforo cambie a verde para atravesar otra vez al mismo lado
Y va y vuelve mil veces .Y percibe que su actitud cada vez tiene mas público
La siguen los que quieren fugarse a toda prisa de lo serio, los que buscan entregar sus semillas en algun hueco, los que de su última locura empieza hacer bastante tiempo
Y todos tiene un pensamiento en común : aqui nos falta algo
Tal vez ese beso con memoria que surgió en aquella tarde o ese nombre que al pronunciarlo cada vez tiene mas letras
Nada hiere mas hondo que la espera, como la nostalgia implacable de los trenes, como esas flores que acostumbran a marchitar sobre los vientres
De repente atraviesa la avenida el olor de algún aroma y hay un aire de fiesta en los cuerpos destinados a encontrarse
Porque hay que aprender a esperar inventando los momentos, porque al mundo que habitamos hay que injertarle colores
Por eso dibujo unas manos a la esencia del poema que abraza a los confiados a la sombra de sus alas.
Verticales: las farolas, los edificios, y su silueta
Atraviesa preocupada por un paso de peatones, con ese miedo de cruzarlo y no hallar nada, con esa tristeza tan pequeña que le cabe en un pañuelo
Y se sienta en un banco que hay en la otra acera donde la esperanza del encuentro va admitiendo pasajeros
Y allí aguarda a que el semáforo cambie a verde para atravesar otra vez al mismo lado
Y va y vuelve mil veces .Y percibe que su actitud cada vez tiene mas público
La siguen los que quieren fugarse a toda prisa de lo serio, los que buscan entregar sus semillas en algun hueco, los que de su última locura empieza hacer bastante tiempo
Y todos tiene un pensamiento en común : aqui nos falta algo
Tal vez ese beso con memoria que surgió en aquella tarde o ese nombre que al pronunciarlo cada vez tiene mas letras
Nada hiere mas hondo que la espera, como la nostalgia implacable de los trenes, como esas flores que acostumbran a marchitar sobre los vientres
De repente atraviesa la avenida el olor de algún aroma y hay un aire de fiesta en los cuerpos destinados a encontrarse
Porque hay que aprender a esperar inventando los momentos, porque al mundo que habitamos hay que injertarle colores
Por eso dibujo unas manos a la esencia del poema que abraza a los confiados a la sombra de sus alas.
viernes, marzo 23, 2007
en el centro de las cosas
Sigue mis pasos por la casa, curiosea entre los libros y me sujeta la mano para observar mis fotos antiguas
Me habla de aquello que se siente y que se dice, y se sonríe descentrada de mis 20 años en la fotografía de un concierto con pelo largo y en tirantes
Me pregunta por las ciudades que conozco, por los recuerdos que protejo, por la insistencia que ponen los años en los rasgos mas pequeños.
Y le voy presentando los nombres de personas que firmaron en mis heridas, nombres de amigos que no caben en mi boca
Para descifrar su enigma se para en una imagen en la que estoy dando un abrazo, y en vez de preguntar por ella inclina su cabeza sobre mi hombro y se calla por un rato
Intento contarle algo que terminó hace varios años
en un gesto de silencio pone un dedo sobre mis labios
Ella, escondida en sus verdades, también ha sobrevivido al rigor de no quejarse
Porque la vida es ir levantado banderas para sobrevivir a los inviernos que se instalan en las venas
Y en el extraño mecanismo de lo que se afirma para fijar el presente
me abraza y me murmura: "y tu y yo en el centro de las cosas".
*Leyendo a Garcia Montero, Eloy tizon, Vicente Gallego.
Os recominedo la lectura de velocidad de los jardines de Eloy Tizon, ¿quien dijo que cortazar había muerto?
Me habla de aquello que se siente y que se dice, y se sonríe descentrada de mis 20 años en la fotografía de un concierto con pelo largo y en tirantes
Me pregunta por las ciudades que conozco, por los recuerdos que protejo, por la insistencia que ponen los años en los rasgos mas pequeños.
Y le voy presentando los nombres de personas que firmaron en mis heridas, nombres de amigos que no caben en mi boca
Para descifrar su enigma se para en una imagen en la que estoy dando un abrazo, y en vez de preguntar por ella inclina su cabeza sobre mi hombro y se calla por un rato
Intento contarle algo que terminó hace varios años
en un gesto de silencio pone un dedo sobre mis labios
Ella, escondida en sus verdades, también ha sobrevivido al rigor de no quejarse
Porque la vida es ir levantado banderas para sobrevivir a los inviernos que se instalan en las venas
Y en el extraño mecanismo de lo que se afirma para fijar el presente
me abraza y me murmura: "y tu y yo en el centro de las cosas".
*Leyendo a Garcia Montero, Eloy tizon, Vicente Gallego.
Os recominedo la lectura de velocidad de los jardines de Eloy Tizon, ¿quien dijo que cortazar había muerto?
jueves, marzo 22, 2007
Herida
Herida está en la carretera mojada y a la intemperie con el alma al descubierto y vulnerable
En el corazón lleva un anuncio conciso:" estoy perdida"
Clava en el aire un gemido de dolor y de tristeza
La vida le queda grande como el traje de un payaso, le tiendo mi mano para hallar una respuesta
En sus ojos con sangre lleva escrito un destino trazado de antemano, y en su lomo el impacto de las ruedas de un camión. Pido ayuda, y obtengo ese desprecio a todo ser moribundo que tiene la intención de empezar a levantarse. ¿Dónde queda la ternura de proteger algo que sufre?
¿Dónde la delicada urgencia de una especie en extinción?
Animales desorientados que transitan en los arcenes por la insolencia de unas tijeras que le acortan el manto verde a la falda de los montes
Me quito mi venda de taparme , recojo a esta criatura con mis dos manos, e introduzco en mi coche el pro y el contra
Boca que escupe sangre a la sombra de una autopista, y me parece que llego tarde a una consulta de provincia. En la camilla de una sala, un veterinario con una mano le sujeta una garra, con la otra le clava una aguja con una dosis elevada de calmantes, y un reloj marca el minuto de lo que tarda en sucumbir esta gineta
Llego a casa con un dolor de los pies a la cabeza. Enciendo la tele y obtengo un examen de conciencia : un desodorante me garantiza relaciones sexuales, descubro que el amor está subido a un BMW, y que los mejores poemas están escritos en un cheque
¿Quién está pariendo tantos zombis?
En el corazón lleva un anuncio conciso:" estoy perdida"
Clava en el aire un gemido de dolor y de tristeza
La vida le queda grande como el traje de un payaso, le tiendo mi mano para hallar una respuesta
En sus ojos con sangre lleva escrito un destino trazado de antemano, y en su lomo el impacto de las ruedas de un camión. Pido ayuda, y obtengo ese desprecio a todo ser moribundo que tiene la intención de empezar a levantarse. ¿Dónde queda la ternura de proteger algo que sufre?
¿Dónde la delicada urgencia de una especie en extinción?
Animales desorientados que transitan en los arcenes por la insolencia de unas tijeras que le acortan el manto verde a la falda de los montes
Me quito mi venda de taparme , recojo a esta criatura con mis dos manos, e introduzco en mi coche el pro y el contra
Boca que escupe sangre a la sombra de una autopista, y me parece que llego tarde a una consulta de provincia. En la camilla de una sala, un veterinario con una mano le sujeta una garra, con la otra le clava una aguja con una dosis elevada de calmantes, y un reloj marca el minuto de lo que tarda en sucumbir esta gineta
Llego a casa con un dolor de los pies a la cabeza. Enciendo la tele y obtengo un examen de conciencia : un desodorante me garantiza relaciones sexuales, descubro que el amor está subido a un BMW, y que los mejores poemas están escritos en un cheque
¿Quién está pariendo tantos zombis?
domingo, marzo 18, 2007
A ellos...
A usted que ha sentido la amargura de llegar tarde al dolor.
A la viuda que maquilla la ciudad para disimular sus grietas.
Al nostálgico que camina hacia atrás, pero el tiempo le puso una gasolinera en aquel parque.
A la joven que un extintor le apagó los claveles.
A los que bajan la cabeza, cierran los ojos, y se rien... y de aquello hace ya miles de años.
A los solitarios que miden el tiempo en ausencias al cuadrado.
A los ancianos que quieren a fuego lento.
A los comprometidos que aplauden a los árboles y les silban a la vida eterna.
Al profano que nadie le enseñó a frotar la lámpara.
A los que quieren a alguien un 1% mas que se quieren a ellos.
A los que buscan, a los que esperan, a los que intentan hablar y las calles siempre estan comunicando.
A los desamparados que no quieren venganza ni justicia.
A los aventureros que derraman las pocas lunas que les quedan.
A ti.
Una flor se abre y te señala con un pétalo. Es primavera.
A la viuda que maquilla la ciudad para disimular sus grietas.
Al nostálgico que camina hacia atrás, pero el tiempo le puso una gasolinera en aquel parque.
A la joven que un extintor le apagó los claveles.
A los que bajan la cabeza, cierran los ojos, y se rien... y de aquello hace ya miles de años.
A los solitarios que miden el tiempo en ausencias al cuadrado.
A los ancianos que quieren a fuego lento.
A los comprometidos que aplauden a los árboles y les silban a la vida eterna.
Al profano que nadie le enseñó a frotar la lámpara.
A los que quieren a alguien un 1% mas que se quieren a ellos.
A los que buscan, a los que esperan, a los que intentan hablar y las calles siempre estan comunicando.
A los desamparados que no quieren venganza ni justicia.
A los aventureros que derraman las pocas lunas que les quedan.
A ti.
Una flor se abre y te señala con un pétalo. Es primavera.
domingo, marzo 11, 2007
Algo debe tener.
El autobús de la linea 7 es el que me lleva a un pueblo de la costa.
Con el pretexto de visitar un castillo, después había quedado con Lucía para tomar algo por la tarde.
Ella vive sola con su hija y vende en el mercado tomates y champiñones a precio de hierbabuena. Se las arregla para hacer mil cosas a la vez. Tiene un invernadero, una historia que camina al mismo ritmo que sus pasos, y tiene el don de desdoblarse sin dejar de estar entera. La vida urbana poco tiene que ver con sus costumbres. No le gusta las aglomeraciones, ni las copas en los locales de moda, le gusta el pan , el agua fresca y los olores de las calles navegables de su aldea.
Y la veo sentada en una mesa del único bar del vecindario, me da la mano con la misma elegancia que después me invita aun café con dos pasteles. Me presenta a su hija que está casi iniciando la adolescencia ; la saludo, y a continuación le habla a la madre con voz baja, se dan la mano y la deja en una casa que tiene un balcón con dos geranios. Luego damos un paseo por su pueblo, notamos en la nuca miradas de señoras de luto haciendo penitencia en las ventanas, oimos un perro que ladra; son las 7 de la tarde en el campanario de una iglesia. Una mujer interrumpe nuestros pasos y le pregunta por mi: " el debe ser...." yo me paro y me sonrojo cuando intento sortear sus consecuencias, para cambiar de conversación le expreso la persistencia que pone el tiempo en el verdín de los tejados...Nos reimos , nos vamos, y me transporta a un mirador donde se contempla el mar , la sierra, y una dehesa. Me habla de agricultura, de piensos, de veredas, del labrador que llega cansado cada tarde del trabajo, de todo aquello que conoce, de todo aquello que ha vivido, y va por la vida llamándole a cada cosa por su nombre. Bajamos apresurados por una calle empinada, al terminar me dice con la voz algo cansada: "vete acostumbrando a caminar por estos callejones inclinados ". Las mejillas se le ponen de un rojo a punto de explotar , se desabrocha un botón de su camisa, respira, y se da cuenta de lo que acaba de anunciar. Después me lleva a dar una vuelta en su coche por una carretera comarcal que rodea unas salinas. Un concesionario Renault nos equivoca el camino, la noche poco a poco se encarama en las puertas metálicas de los talleres de chapa y pintura, y ella para el motor... Me mira con su carga de cultivos y de soles, me regala el color gris que reflejan sus dos ojos , y una noche irrepetible nos sorprende justo en el tiempo que ella tarda en decidirse.
Para entenderme en su idioma tendré que reestudiar los poemas y los lugares, la gente y sus costumbres, aprender que las rosas no hacen ruido al crecer, que es hermosa la luz sobre las piedras del camino, que también puede ser prodigiosa la oscuridad que contienen los polígonos industriales.
Algo debe tener esta chica que se resiste al adjetivo. Algo debe considerar para tener la osadía de creer en mi.
Algo debe tener este día que empezando nos encuentra , que terminando nos junta, que despidiéndose nos inicia.
Con el pretexto de visitar un castillo, después había quedado con Lucía para tomar algo por la tarde.
Ella vive sola con su hija y vende en el mercado tomates y champiñones a precio de hierbabuena. Se las arregla para hacer mil cosas a la vez. Tiene un invernadero, una historia que camina al mismo ritmo que sus pasos, y tiene el don de desdoblarse sin dejar de estar entera. La vida urbana poco tiene que ver con sus costumbres. No le gusta las aglomeraciones, ni las copas en los locales de moda, le gusta el pan , el agua fresca y los olores de las calles navegables de su aldea.
Y la veo sentada en una mesa del único bar del vecindario, me da la mano con la misma elegancia que después me invita aun café con dos pasteles. Me presenta a su hija que está casi iniciando la adolescencia ; la saludo, y a continuación le habla a la madre con voz baja, se dan la mano y la deja en una casa que tiene un balcón con dos geranios. Luego damos un paseo por su pueblo, notamos en la nuca miradas de señoras de luto haciendo penitencia en las ventanas, oimos un perro que ladra; son las 7 de la tarde en el campanario de una iglesia. Una mujer interrumpe nuestros pasos y le pregunta por mi: " el debe ser...." yo me paro y me sonrojo cuando intento sortear sus consecuencias, para cambiar de conversación le expreso la persistencia que pone el tiempo en el verdín de los tejados...Nos reimos , nos vamos, y me transporta a un mirador donde se contempla el mar , la sierra, y una dehesa. Me habla de agricultura, de piensos, de veredas, del labrador que llega cansado cada tarde del trabajo, de todo aquello que conoce, de todo aquello que ha vivido, y va por la vida llamándole a cada cosa por su nombre. Bajamos apresurados por una calle empinada, al terminar me dice con la voz algo cansada: "vete acostumbrando a caminar por estos callejones inclinados ". Las mejillas se le ponen de un rojo a punto de explotar , se desabrocha un botón de su camisa, respira, y se da cuenta de lo que acaba de anunciar. Después me lleva a dar una vuelta en su coche por una carretera comarcal que rodea unas salinas. Un concesionario Renault nos equivoca el camino, la noche poco a poco se encarama en las puertas metálicas de los talleres de chapa y pintura, y ella para el motor... Me mira con su carga de cultivos y de soles, me regala el color gris que reflejan sus dos ojos , y una noche irrepetible nos sorprende justo en el tiempo que ella tarda en decidirse.
Para entenderme en su idioma tendré que reestudiar los poemas y los lugares, la gente y sus costumbres, aprender que las rosas no hacen ruido al crecer, que es hermosa la luz sobre las piedras del camino, que también puede ser prodigiosa la oscuridad que contienen los polígonos industriales.
Algo debe tener esta chica que se resiste al adjetivo. Algo debe considerar para tener la osadía de creer en mi.
Algo debe tener este día que empezando nos encuentra , que terminando nos junta, que despidiéndose nos inicia.
lunes, febrero 26, 2007
5º bajo cero
Rasgos de mi vida que rescato, para darles alguna luz, para darles color y darles brillo. Recuerdos que están vivos
A mi me llegaba la nieve por los tobillos
A mi me llegaba la nieve por los tobillos
y casi no sabía andar
que podía conocer un joven del sur de esos fenómenos atmosféricos
Ella se reía
y le costaba trabajo dejarse coger de mi mano, luego sin embargo las observaba
como si no fuesen nuestras
decía que tenía la sensación de que todo el mundo nos miraba
Apenas podía verla mas de una vez a la semana
Apenas podía verla mas de una vez a la semana
Yo cumplía los 21
estaba en un destacamento militar en las montañas
y la había conocido haciendo la mili en esa ciudad del norte
A ella no podría describirla porque no lo entenderíais
solo diré que tenía 17 años
y que era tan preciosa
como los amaneceres que escondían sus pestañas
Me parece estar viendo la cara que puso cuando la esperé a la puerta del instituto donde estudiaba
Me parece estar viendo la cara que puso cuando la esperé a la puerta del instituto donde estudiaba
no creo que me haga mucho bien acordarme ahora de todo eso
Entonces media España se manifestaba contra la reconversión industrial
Entonces media España se manifestaba contra la reconversión industrial
y Argentina lloraba a Cortázar
Yo ya no tachaba los días en el calendario
Yo ya no tachaba los días en el calendario
Y pasaron los meses viéndonos los sábados y bailando en alguna discoteca
no pensábamos en nada mas
simplemente vivíamos ese tiempo
dejándonos llevar por todo aquello
Andábamos por mayo cuando me licencié
Andábamos por mayo cuando me licencié
ese fue el único día que nos reímos seriamente
El sonido de una lágrima cayendo en una estación
El sonido de una lágrima cayendo en una estación
y su decoro adolescente para decirme : "merece la pena intentarlo
ven a verme si esto es de verdad"
Evoco y admiro el resplandor que alcanzó ese día al verla marchar tan decidida sobre el desdibujado suelo de los andenes
Evoco y admiro el resplandor que alcanzó ese día al verla marchar tan decidida sobre el desdibujado suelo de los andenes
como las luces de los coches que vienen en sentido contrario, como la música que la contenía
Luego el viaje en tren a mi tierra, terminar con mis estudios, el verano...
Empezamos a vivir un tiempo frío
Luego el viaje en tren a mi tierra, terminar con mis estudios, el verano...
Empezamos a vivir un tiempo frío
y diferente
pero el moho de la memoria se fue clavando en mis pretéritos perfectos
Empecé a imaginarla en el cielo que yo veía en una playa
Empecé a imaginarla en el cielo que yo veía en una playa
Seguía la trayectoria de su aroma por los mapas
Añoraba las montañas
Y cuando no sabes las respuestas lo mejor es improvisarlas
Entonces asumí mis deseos y regresé a esa ciudad
Tengo clavado en el alma aquel encuentro
Y cuando no sabes las respuestas lo mejor es improvisarlas
Entonces asumí mis deseos y regresé a esa ciudad
Tengo clavado en el alma aquel encuentro
El frío de aquel día doblando las esquinas
su imagen de febrero
con guantes y con bufanda
sus rizos asomados por el gorro de lana. Mirándome alegre
pero muerta de miedo dijo algo que me alivió la intemperie ;
ya no había razón para dudar
su cara se sonrojaba por esa demostración
de amor
Aquella tarde
Aquella tarde
en el paraíso
el termómetro de la estación marcaba
5 grados bajo cero
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