lunes, septiembre 04, 2006

Así llovía


Dos jóvenes, una calle, y un paraguas cerrado deliberadamente
Tu sonrisa mojada con olor a chicle de fresa
Porque nos gustaban las gotas de agua por nuestro cuerpo , las transparencias, el goteo en el pliegue de tu blusa
Las gotas paraban el tiempo
Nos mirábamos en un parabrisas intermitente a través de las cataratas que caían por nuestra cara
Tropezábamos
Resbalábamos
Nos caíamos
Nos moríamos de la risa
El día también moría
Una farola encendida a lo lejos
Por la calle-felicidad para un autobús
Nuestro aliento en los cristales formando corazones
R
acimos de gotas de agua deslizándose por tu pelo, océanos en los zapatos , y los billetes desteñidos entre nuestros dedos
Las llaves de tu puerta reflejan el brillo de la noche
Las ropas pegadas, empapadas de amor
Y mis labios que juegan al ajedrez con los cuadros de tu blusa
Dos jóvenes, un portal, y un paraguas abierto deliberadamente
En el otoño que preferíamos la lluvia a los paraguas.

* Recordando el capítulo 1 de rayuela,

3 comentarios:

-Pato- dijo...

Adoro a Cortázar, lo sabes no?

El texto es imperdible, los labios de él jugando al ajedréz en los cuadros de su blusa, me parece una delicia, pero esta oración

"En el otoño que preferíamos la lluvia a los paraguas"

Ayyyy, es que me dejo los ojos nublados, el alma anudada, las manos quietas y la garganta de lluvia sin paraguas...

Un lujo tu blog.

Besos.

Cascabel dijo...

Increible...es exagerado lo mucho que me gusta tu manera de escribir...Una maravilla.

Un abrazo fuerte, Miguel

Aye dijo...

no me quedo muy claro si lo escribio Julio o lo escribiste vos, pero de todas formas me parecio hermoso, tiene su estilo, su nostalgia, sus ojos de lluvia, y tiene los tuyos tambien, en esa lluvia de otoño...

Me encanta tu blog..
Besos de ajedrez