domingo, septiembre 07, 2008

zapatos nuevos

Estuve toda la tarde dando vueltas por el centro comercial; escaleras mecánicas, el mar desde el escaparate de la cuarta planta, la gente andando al ritmo de la música de su iPod
Buscando unos zapatos que me permitan andar por los adoquines en fila, y tal vez una camisa para tapar un secreto
Algo que me sentara bien, algo que me empuje a volar
Y sé que es arriesgado ir a comprar en mis ratos de inconsciencia
¡Dependienta el estante de la felicidad!
Y la dependienta que me recita de memoria, datos, marcas, texturas
Pikolinos, botas Panama Jack de 90 caballos, pruébese unos Martinelli y levite por el pasillo, no se olvide el intermitente al adelantar a las nubes
En el espejo del probador celebro la palabra “oferta” que cuelga de una etiqueta, nunca unos pies sintieron tanto orgullo dentro de unos zapatos
Y la chica que me dice que es la novedad para este otoño llevarlos con calcetines del color de las viejas amistades
Luego en el mostrador afila despacio sus garras para hincarla en mi tarjeta
Sigo paseando, cada maniquí me murmura conversaciones , insinuaciones y estrategias
Voy buscando una camisa y se me va la cabeza en el pasillo de las ropas interiores
Me distraigo escuchando los versos que salen cantando de las costuras de los sujetadores, o en la conversación sugerente con unas braguitas que me ha puesto la mano en el hombro para decirme que no entiende de sexo, todavía...
Le recrimino su audacia y con ese temblor de piernas me voy
En la salida esquivo a un comerciante que me ofrece una tarjeta de Bankinter
Me acompaña la sombra de las gaviotas hasta el parking del tejado
Llego a casa, y ahora he de mentirle a mis antiguos zapatos para que no sepan que ya no los necesito
Los pondré en un rincón y les diré que me entra agua por las suelas al pisar la Luna en los charcos de la calle, o que me ha salido una rozadura de caminar de puntillas por esta muerte que algunos llaman vida
También dejé mi vieja camisa colgada como si fuera a ponérmela muy pronto
Y pensándolo bien, no me desharé de ellos
Si todo lo que tengo cabe de sobra en una bolsa de viaje
o en un armario pequeño de perchas impares

6 comentarios:

Waiting for Godot dijo...

Pues suerte la tuya,no estar atado a cosas materiales es una bendicion. Besitos!

Carmen dijo...

!Toda la tarde, dices, en un centro comercial! !X favor,! si me canso solo con leer la frase.
No podrás mentirle a tus antiguos zapatos porque saben de tus pies y de tus pasos. No les digas nada, han besado a la la Luna en los charcos de la calle, y han sufrido la fricción de las aceras, no les digas nada porque saben de rozaduras al caminar de puntillas por el filo del asfalto, y conocen la tela de tu camisa y son amigos del espacio de tu armario.

Un abrazo

Fanny. y .Sol dijo...

Muchas veces esta bueno renovar el calzado y notar un nuevo confort en su interior...hasta quiza nos lleven sin querer a esquivar lunas para alcanzar soles, o a pisar con firmeza en nuevos corazones.

hay cosas q ya no se nececitan, todo tiene su tiempo... a lo mejor por el momento todavia nececiten vivir por algun lugarcito de la casa o te acompañen en las elecciones de tu nuevo viaje...

un abrazo!!

sol

pd: si compras perchas nuevas para tus camisas, q no esten en oferta, y q sean pares =)

sol-

Nico dijo...

Impreionantemente narrada esa Tarde.... Ese tipo de escritura me gusta mucho... Miguel creo que vas en busca de un cambio, de algo nuevo. Zapatos, camisas y demás; pero aseguro que tendras exito en lo que plantees, si con este escrito demostraste tener mas que arte en las palabras.


Un gusto volver a leerte la verdad.

Saludos, cuidate.




Nicolas.

LA CAÑA DE ESPAÑA dijo...

Hoy he vuelto a ver la costa de Cadiz en la "fingida Cuba de una película" de la que tú y yo ya hablamos, y me imagino que es la playa desde la cuarta planta que cuentas. Ese Oceano Atlantico que tengo olvidado desde que nos despedimos, él y yo, hace unos años en el avión. Este año he visitado poco el mar, tal vez sea por el atracón del año pasado cuando estuve una temporada en Mallorca, o tal vez sea por la impertinencia del tiempo, que siempre nos susurra: "mañana será otro día".
Pero hoy he visto Cadiz... aunque sea a través de un televisor y de tus palabras.
Un saludo.
(por cierto, "Mamma mia" genial)

claudia dijo...

"...me entra agua por las suelas al pisar la Luna en los charcos de la calle, o que me ha salido una rozadura de caminar de puntillas por esta muerte que algunos llaman vida"
sin palabras, maravillada de tanta increíble metáfora, maravillada

ayy cuántas veces nos han tratado como a tus zapatos!
por suerte hay quienes no se deshacen de ellos :)

besos miguel, espero q estes muy bien
claudia